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sábado, 26 de diciembre de 2020
de nuevo el belén (cuentos de antoñico 6)
"Viky a ver cuando terminas el estilismo del interior de las casas que hoy tenemos que terminar de ponerlo. Mañana tengo guardia, y tú te vas a Madrid y no vuelves hasta Navidad" "Ay Nacho no me agobies. Mira qué monose está quedando" "Pero estás tardando demasiado" "Papi ¿a que a tí te gusta?" "A mi sí, yo lo veo muy elegante" "Pero se está atrasando" "A cambio yo entregué la estructura a tiempo" "Mira Antoñico. ¿Tú qué dices? ¿Te gusta la cueva del Belén? Súbelo papá que lo vea" "Mira hijo las cabras los pastores, mira los Reyes Magos que vienen y traen regalitos. Tú has sido bueno¿verdad?""Zi papi,muy bueno""Lo sé, dame un beso" "Cuidado papá que ha cogido algo no lo vaya a romper" "¿Qué has cogido pequeñín? ¿Qué tienes en tu mano cerrada?" "Yo ya he terminado con la decoración. Perfecto, me encanta" "Un poco recargadilla" "¡Mami!" "Bueno hija, no es el Belen del Vaticano del año pasado pero moderno es" "De eso se trata, un toque ...de novedad ¿A que sí Antoñico?. ¿Asientes y snríes? Tú si que sabes briboncillo" "¿qué ha cogido? ¡Falta el niño Jesús del portal!. ¿Antonio me das el niño Jesús?" "No" "Venga, si no me lo das, la virgen María y San José se pondrán muy tristes por perder a su hijito" "Bueno Nacho San José San José no, que Jesús era hijo de Dios" "Papá, no le liemos las cosas al crío" "Vale vale" "¿No me lo das?" "Mío" "Creo que no te lo va a dar" "Antonio, mira, te lo cambio por este corderito, be be be" "No tero.Mío" "Ten paciencia, si no le das importancia lo dejará y lo ponemos luego. Se ha quedado chulísimo, ha sido un acierto el cambio de disposción" "Y mis toques de estilismo" "También" "Apartaros que barro" "Ya lo hago yo" "VEte con Antoñico y sus hermanos al salón que estáis más calientes" "Vale" "Mira como sigue con la mano cerrada con todas sus fuerzas. No nos mira para hacerse el disimulado"
"Ha cenado y sigue con la mano apretada" "¡Qué cabezón!" "No te preocupes, si le ocurriese algo hay otro del mism tamaño" "SE ha dormido. ¿Se lo cojo?" "Prueba" "Se mueve. Vale, vale, no te preocupes te lo dejo. Ya se ha dormido otra vez" "Voy a llevarlo a su cama que ya es tarde" "Mañana se lo cogeremos" "ESpero" "Tenemos el otro. NO te preocupes"
"¡Faltan más figuras en el Belén! El portal está vacío. No me hace ninguna gracia. ¿Has sido tú viky?" "Me acabas de despertar" "Yo tampoco he visto nada" "¿Qué es esto?" En el suelo, desde el Belén había in reguero de briznas de paja, serrín y musgo. Lo siguieron. La puerta de la habitación de Antoñico estaba entreabierta. La abrieron. El niño dormía. Cuando sus miradas se adaptaron a la penumbra, pudieron ver la mano regordeta, llena de hoyuelos, abierta, haciendo de cuna al niño Jesús, a sus lados, La Virgen y San José el buey y la mula. "¿Seguro que no habéis sido vosotros?" "Seguro" "¿Lo contamos?" "Toma las figuras y colócalas en el Belén" Lo arroparon y uno a uno lo besaron en la frente, sin abrir los ojos sonrió y siguió durmiendo.
martes, 15 de diciembre de 2020
LA SENDA (CUENTOS DE ANTOÑICO 5)
2025
"¿Me cuentras un cuento papi?" "Tienes ojitos de sueño. No sé si vas a aguantar" "Anda, cuéntamelo" "¿Inventado?""Sí me gustan mucho los inventados" "Veamos, veamos,ya está. Un papá mayor como yo fue con su hijito al monte, habían acordado hacer una excursión a los lagos.Pasarían dos noches fuera de casa" "En tienda de campaña" "No,como era verano tenían previsto hacer un vivaq con ramas secas debajo de los árboles" "Me gusta" "Claro es muy divertido. Su vecino del segundo les escuchó hacer los planes y como tenía un hijo de la misma edad , decidieron hacer juntos la excursión. Cuando llegaron a la falda de la montaña" "¿Las montañas llevan falda?" "No, las montañas no llevan falda ni pantalones, la falda es la parte de abajo de la montaña. Se reunieron y los dos padres miraron a lo alto. El día prometía, un día claro y cálido. El padre más joven señaló un camino que comenzaba asfaltado. El padre mayor, señaló el camino que a su vez le enseñó su padre, casi perdido entre las plantas. Aunque lo intentaron, no llegaron a un acuerdo, el joven decidió ir por un camino que consideraba más seguro y con suerte podían ahorrar un día en el ascenso. El padre casi anciano no tenía prisa, no le importaba tardar dos días en el ascenso, sabía que la cima con sus lagos merecían el esfurzo. Decidieron separarse. Los niños lamentaron no ir juntos, y cada uno de ellos quería acompañar al otro. La senda estaba casi borrada. La coscoja en algunas zonas se había adueñado del recorrido. El niño se quejaba de que las ramas, las espinas le estaban hiriendo las piernas. Su padre primero calló, pero después se dio la vuelta, se agachó y le curó los rozaduras. Le dijo que estuviese tranquilo , que no tenían importancia.Siguieron, y el niño se estaba cansando, el camino le entretenía, pero avanzaban con mucha dificultad. Desde arriba, su amigo comenzó a gritarle y le mostró el cobijo del vivak que ya habían montado. Cuando llegaron ya habían comido y estaban descansados. Se ofrecieron a ayudarles a montar el cobijo, pero rehusaron, querían hacerlo por si mismos. El niño estaba mosqueado por las burlas mientras el padre sonreía. El padre del otro chico le invitó a seguirles al día siguiente el terreno estaba muy empinado y escarpado, y la senda antigua había casi desaparecido por un desprendimiento que la había cubierto de maleza. No iban a cambiar de planes, seguirían la senda antigua. Al día siguiente salió cada pareja por su camino. El padre joven avanzaba grandes zancadas que le resultaba difícil de seguir a su hijo. El casi anciano caminaba a pasos pequeños y seguros en un recorrido que casi se perdía. Cuando hicieron una parada el chiquillo se levantó gritando. Pataleó y se señaló la pantorrilla, decenas de gusanos blancos le lamían los arañazos del día anterior. Su padre le instó a la calma. Se remangó la pata del pantalón y le mostró entre los pelos de sus piernas gusanos bullendo.No pasa nada. Hacen cosquillas. Todo tiene su sentido. Descansa. No pasará nada. Llegaron al lugar del nuevo cobijo exhaustos. De nuevo sus vecinos se jactaron de lo fresca que habían pasado la siestaa y lo reposados que estaban. No les dejaron terminar la oferta de ayuda, lo harían solos no porque desconfiasen sino porque les apetecía. Por la mañana el padre joven les trajo café y les obsequió con unas galletas que dijo les harían falta con una cierta sorna. El padre anciano se acarició la barba blanca y sonrió. Empezaron el ascenso, esta vez sobre rocas, ni arañazos de maleza ni gusanos. El trayecto era más corto, A media mañana podrían sentarse a descansar y contemplar los lagos que reflejaban las montañas. Por la senda de tierra y grava sus vecinos ascendían a buen ritmo a un trote ligero mientras ellos caminaban despacio cuidando que no les quedase un pie atrapado entre los enormes cantos. Según se acercaban veían a sus vecinos darse manotazos. Llegaron, el padre cogió agua de un manatial que surgía entre dos rocas, se la dio a probar a su hijo. Sus vecinos saltaban de un modo extraño y se daban manotazos.Se les acercaron y dijeron que bajaban , que el lugar estaba terriblemente lleno de mosquitos y les picaba todo. El niño le dijo a su padre que era raro, que ellos no habían notado nada. El padre sonrió. Tendió el mantel y empezó a poner el almuerzo. El niño le preguntó el motivo de su risa. Ni un mosquito mientras los otros galopaban hacia la base de la montaña. Le explicó que los roces que se hicieron en la senda tan estrecha, brotaron la sangre que atrajo a los gusanos que impregnaban su sangre de una sustancia que espantaba a las nubes de mosquitos que proliferaban en esa época en los lagos. Se tumbaron en el mantel , compartieron el almuerzo y contemplaron el espectaculo de los lagos con toda tranquilidad. Y es que a veces los caminos con espinas son el camino más recto para disfrutar de la belleza" "Buenas noches" "Buenas noches"
sábado, 28 de noviembre de 2020
MIRADA (cuentos de antoñico) (3)
Una mirada fija de un niño de siete meses dice más que mil palabras. Un grito callado de una ausencia que se ha convertido en una costumbre. Otra vez. Sí otra vez, y habrá otra y otra hasta...No sé cuando. Debes irte. Nos veremos, en poco tiempo mi calor sentirá el tuyo, dos corazonES palpitarán al ritmo distinto pero coordinado que aprendieron a lo largo de casi seis meses cada día. Sí,menos los días de obligada ausencia por trabajo. Ese tempo de amor tan preciso como el tempo de una orquesta. Tan necesario,tan agradable, tan escaso en estos momentos. Miras. con ojos azules, muy fijo en una distancia que se ensancha hasta dentro de unos días, pero no te preocupes. No te inquietes. NO me voy. Siempre estoy a tu lado, dentro de tu pequeña cabeza en tus pensamientos, me colaré en tus sueños, nadaré entre tus neuronas, como un neurotransmisor para interrumpir tus pesadillas.El negro, la oscuridad se transformará en algodón de azúcar, el miedo a la soledad lo pasaremos juntos de la mano y seguirás tu sueño dulce. Y cuando estés tranquilo cuando agites la tetina de tu chupete, esperaremos que escampe, porque cuando deja de llover, justo cuando los gotas empiezan a parar, debajo de las nubes grises, negras o azules, se forma un arco o dos, que nos señalará el camino hacia el valle de los unicornios.En Murcia llueve poco, no tendremos muchas oportunidades, pero nuestros arcos iris son los mejores del mundo. Pasaremos rápido, en brazos, en el carrito, o si prefieres gateando. En el mundo detrás del arco iris, el cielo siempre es azul, el sol luce pero no quema, la sombra es fresca pero no fría, las personas sonríen siempre, son amables y confían en los recien llegados, te ceden el paso si lo necesitas, te ofrecen abrigo si tienes frío, comida si tienes hambre o agua si tienes sed. Si vamos juntos nos reservarán un lugar muy especial para observar el espectáculo de los flamencos rosas, con sus vuelos rasantes y coordinados, el desfile de las garzas, y por último el trote de los unicornios, el último, la gran estrella el unicornio azul de cuerno dorado que como tendremos sitios tan destacados se acercará a saludarnos, nos mostrará su cuerno mientras con la pezuña levanta un poco de polvo del suelo antes de arrodillarse como muestra de respeto. Sonríes. Sí es muy simpático.Se marchan, mueven sus grupas de forma grácil.Mira de los cuatro puntos cardinales vienen miles, millones de ratones blancos. Se juntan, se amontonan dando volumen a... un elefante...ahora un rinoceronte....un hipopótamo. Deshacen el volumen en una superficie plana que se agita como un campo de trigo con los últimos rayos de sol.Ha sido muy bonito. Sonríes.Duermes. Estás cansado. Muchas emociones concatenadas. Los ojos cerrados, el murmullo de tu pecho. Es hora de marcharse, de salir por la puerta de atrás porque el arco iris, al final de la tarde se ha plegado y yace doblado en un millón de pliegues en un suelo de hielo con reflejos dorados interrumpidos por las pisadas de las pezuñas de tres dedos de los unicornios. Impulso el carro despacio. Te tapo. Duermes. Te cojo la mano,está fría, pero pronto entra en calor cuando pasamos al mundo real donde alguna gente desconfía y miente y siente miedo. Despiertas y me miras. Tu sonrisa se aplana, Me miras y te miro. No comprendes por qué la separación se está convirtiendo en una rutina, yo tampoco, pero a este lado del arco iris no hay ni un solo unicornio. Un beso.
sábado, 21 de noviembre de 2020
EL DUENDE ( cuentos de antoñico) (2)
Más de un año. Un año turbulento. Horarios rígidos de estudio. Rotuladores y anotaciones. SAcrificio. Satisfacción por el deber cumplido. Pendiente de resultdos definitivos, pero con la seguridad de un buen resultado. Era el momento de retomar la guitarra. La flamenca. La última y la que menos había manejado. Le apetecía expresar tantas emociones reprimidas con la música. Transmitir con los dedos la carga de meses, de noticias desventuradas, de limitaciones de desplazamientos, de contención de emociones, pero eso había terminado. Abrazó el mástil de la guitarra. Lo acarició suave con un paño. Tocó las cuerdas y ajustó las clavijas. Ni siquiera el entusiasmo por tocar le hizo romper las rutinas casi religiosas de su disfrute. La misma silla de estudio, pero ahora con su guitarra de diestro apoyada en el muslo de un zurdo. Y hoy tenía otro espectador. Un espectador muy deseado. Un hermano tardío con el que las circunstancias sólo le permitían un contacto intermitente. Dentro de poco haría un año, por primera vez lo tenía en su habitación."Antoñico te voy a tocar temas de El Duende Flamenco de Paco de Lucía. A mí me gusta mucho. Seguro que a ti tambien te va a gustar" Antoñico estaba sentado en un tapiz de colores, jugando con un círculo tapizado que al agitarse hacía el ruido de un sonajero."Te gusta la guitarra". Antoñico, no sabía si por casualidad, asintió. Nacho sujetó el mastil,revisó de nuevo la afinación con las clavijas, echó la cabeza ligeramente hacia atrás, el caracolillo de su flequillo se agitó y su dedos tomaron vida sobre el mástil y la caja. Antoñico miraba embobado con una vela transparente colgandole de la nariz.En una nota se trabó y Antoñico protestó y pidió más." Espera. Llevo tiempo sin tocar se me ha ido una nota. Empiezo de nuevo". El pequeño no paraba de asentir. Comenzó la música de nuevo. En un momento, Nacho, que estaba muy pendiente de su hermano vio que el niño miraba hacia el lado. Seguía algo lento con la mirada. Primero absorto y después sonriente. Se puso a gatas y despacio se desplazó a su derecha. Se detuvo y con el dedo señaló un punto y sonreía. Se acostó en el suelo de lado. DEjó la mano abierta, miraba la palama mullida y sonreía. De vez en cuando miraba a Nacho invitándole a su vez a mirar. Nacho paró y el niño gruñó. Comenzó de nuevo a tocar.Concentrado, a Nacho le pareció escuchar con nitidez el ritmo de las palmas. Antoñico palmoteaba desacompasado y miraba a su derecha y sonreía. Sentado agitaba el pañal levantando el culo a pequeños saltos.Volvió a gatear. Extendió la mano y con mucho cuidado cogió algo. Se sentó y lo miró con el labio inferior un poco pronunciado. La música seguía.Antoñico se miraba la palma absorto y sonreía. Miraba hacia arriba a su hermano concentrado en el ritmo de las palmas."Ya está Antoñico. ¿Vamos a dar un paseo?" Antoñico se miró la mano vacía. Miró a los lados. gateó en circulo como los gatos. " ¿Qué buscas antoñico?" Nacho se echó al suelo y le sonreía. Antoñico le extendió las manos a la cara. y sonrió, con la sonrisa cálida de los niños que sienten el afecto de quienes los aman. Nacho lo tomó, lo puso en el carro y lo sacó a pasear con Andrea. Hacía buen tiempo. Los bares ya abrían con normalidad. Hasta su incoporporación al trabajo estaba de vacaciones. Salió a tomar el aperitivo."Di adiós Antoñico" "Antoñico se asomó al lateral del carro, miró atrás a la habitación y se despidió del duende del flamenco que ya desaparecía con los ecos de la música de Paco de Lucía que su hermano había interpretado.
martes, 17 de noviembre de 2020
Plaga (cuentos de antoñico 1)
"Vicky mira el ratón está dentro de la cajita de plástico" "Míralo qué bonito es es muy chiquitín" "¿Será el único?" "No creo los ratones son muy prolíficos sus camadas son muy extensas" "¡Qué mono es! ¿ Lo adopatamos y lo ponemos en una jaulita" "¿Para tentar a Romeo, mostrarle un aperitivo y como es tan viejito que no pueda alcazarlo?" "No digas eso. Romeo es muy bueno" "Los ratones son una plaga. NO podemos tenerlo como mascota. Tienen piojos y transmiten enfermedades" "Ah. Si trasnmite enfermedades, mejor deshacerse de él" "Lo llevamos a la casa de campo y lo soltamos" "Es una plaga Vicky. Las plagas no están en equilibrio con la naturaleza, además no duraría, un ratón acostumbrado a vivir en un piso no tiene futuro en el campo, quien sabe un buho, una culebra daría cuenta de él de un sólo bocado" "Pobre no quiero ni pensarlo" "Entonces simplemente lo tiramos a la basura" "Qué pena" "Es una plaga" "Pero una última comidita sí que podíamos darle" "Vale. Un trocito de queso para el reo. Mételo por esta rendija" "Mïralo como se lo come" Pobre" "Vale ya,cierra la tapadera, si no nos vamos a encariñar y no debemos. Ya está" "Jope" "Yo me voy a dormir" "Y yo""¿Romeo vienes?" "Romeo no quiere venir" "Luego vendrá a acostarse"
"Romeo. Romeo" "Miau. Dejame dormir" "Romeo. Romeo. Has dormido ya mucho. Escúchame" "Miau. déjame ya en paz. ¿Quien eres? Ni siquiera te veo" "Estoy en el cubo de la basura. Ayúdame" "En el cubo de la basura Miau no hay más que restos. Y la basura no habla" "Que esté en la basura no significa que sea basura" "Miau. Eso es muy complicado. Estoy cansado . Basura calla" "Te he dicho que no soy basura. Si abres la tapa lo comprobarás" "Miau estoy muy cansado" "Pero no tienes ni siquiera un poquito de curiosidad" "Miau, no" "Seguro que un poquito sí que tienes. O eres un gato de masiado viejo" "No soy viejo. Simplemente no respiro bien" "Aquí hay algunas cosas que te gustan mucho. Me las quedaré para mi" "Miau qué pesado eres. Voy" "Hola" "ERes un mísero ratón. Me has engañado" "TE estoy hablando y me comprendes" "Eso es raro. Por qué estás en tu casita en la basura. Es muy bonita" "NO es mi casita es una trampa. He caído en una trampa como un ratón colegial" "Pues encantado de conocerte""No te vayas. Ayúdame" "¿Por qué tendría que ayudarte" "Eres muy lento. Yo soy muy rápido. Te puedo conseguir lo que quieras. En este barrio hay de todo. Siempre, eso si que no sean cosas muy grandes. Sólo tienes que dar a esa palanquita. La puerta se abrirá un poco y podrá salir" "NO me engañarás y te marcharás" "¿ No me comerás tú?. Eres un gato" "Ya está" "Gracias. ¿Carne o pescado?" "Pescado" "Vengo enseguida"
"Anda, el ratón ha escapado" "No es posible. Es verdad" "En el fondo me alegro" "Y yo me ha dado tanta pena" "El gato está muy tranquilo" "Y no ha querido desayunar" "EStará malo" "Romeo romeo ven" Romeo no se movió. Dormía con el vientre lleno de las golosinas de gato que le traía el ratón liberado. En los meses siguientes, el gato que preocupaba a sus dueñas porque rechazaba su comida y engordaba y engordaba. Lo llevaron al veterinario que no las creyó y les riñó por cebarlo. Decidieron poner una camarita para grabar qué hacía el gato por la noche. Y en cuanto dieron las doce y la casa quedó en silencio apareció el ratoncito con dos colas de arenques. El gato abrió un ojo, bostezó, roncó y se las zampó, y después dos trozos de jamón york. Ya tenían su respuesta. El ratón liberado estaba alimentando a su gato. Por la noche dejaron una nota debajo de un taco de queso. El ratoncito lo comprendió y fue más moderado en el alimento de su amigo.A cambio, cada noche, las amas del gato le dejaban un trocito de queso.
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