miércoles, 18 de marzo de 2020

Espaguetis

De regreso del trabajo paso por el súper. Las tres y media es una hora tranquila en un mundo hibernado. Detergente. Suavizante. Algo de pescado. Ah , que no lo olvide, espaguetis. Este suavizante no es. Señor póngase los guantes. Lo siento no los había visto. Los tiene a la entrada. Me pongo los guantes de plástico y termino de coger el suavizante que necesito. Una segunda bolsa. La mía no es suficiente. Maletín y dos bolsas. Camino rápido a casa manteniendo una distancia con el resto. La temperatura ha bajado. Estoy hambriento. El estrés de estos días lo sacio comiendo. Menos trabajo, más tiempo para saborear, tiempo para cocinar. Las rutinas y las aficiones permiten olvidar, distraer la atención constante al paso del tiempo. Los corredores de gran fondo, distraen su atención en los momentos en que la fatiga te aplasta con dudas. Y los kilómetros pasan, pesados como ahora pasa el tiempo, denso como plomo  fundido, como lava lenta, como miel amarga en invierno. Diez días antes los días se sublimaban se deslizzaban como arena entre las manos  y a ahora fragua  antes de fluir. ESpaguetis. Con un poco de tomate y algo de queso rayado. Ninguna delicia. Un queso envejecido en un rincón de la quesera. un queso moribundo resucitado al rallarlo.
La escalera. Evito el ascensor. La puerta. Las bolsas en el suelo de la cocina, Productos de droguería. Pescado alimentación y mis espaguetis. ¿Donde están mis espaguetis?NO están.Seguro que los he cogido pero los he debido dejar en la caja. Imprecaciones y blasfemias. Volver a salir a un mundo agresivo. Quinientos metros. Se escucha jaleo de sirenas. Salgo a la calle y junto al supermercado hay una ambulancia y un vehículo de militar. Ya casi no tengo apetito, pero quiero darme el antojo de los espaguetis. Un militar me corta el paso, me insta a que guarde la distancia o mejor que vuelva a mi casa que sé perfectamente que no se puede permanecer en la calle. Me grita que me vuelva por dos guardias civiles con trajes de alta seguridad en el interior del super observan la plataforma donde se deja la compra una vez pagada. con unas pinzas cogen algo y lo introducen en un contenedor rojo que cierran, Son mis espaguetis. "Un hombre con expresión muy rara en la cara los dejó ahí yhe tenido miedo por eso he desalojado y les he llamado" "Ha hecho usted muy bien" Quitan las cintas y permiten el paso. Dudo. No he cometido ningún delito , ni siquiera en estos tiempos extremos. Quiero espaguetis. En realidad ahora me apetecen más que nunca. Entro. Cojo los guantes de plástico. me dirijo a la estantería. Son los últimos. Salgo intentando guardar distancia con los otros compradores. Hago cola en la cajha donde está la misma cajera. Miro hacia abajo. Me dice el precio. Se lo doy justo. Me vuelve a mirar. Temo que me denuncia aunque ignoro mi falta. . Regreso. Los espaguetis son muy jugosos

martes, 17 de marzo de 2020

ARCADE . pandemia

Alguien mira por mis ojos. Con el joystik me mueve a derecha y a izquierda. Mi ciudad. Las calles que transito para ir a trabajar . Movimiento rígidos y oscilantes. No entiendo el objetivo del juego. Los transeúntes se cruzan conmigo. En cualquier momento de mis ojos saldran rayos fulgurantes que acabarán con ellos. Aparecerá un revólver en mi campo de visión y les reventará la cabeza. Un punto por un varón, tres una mujer embarazada, cinco por una anciana en sillas de ruedas y hasta diez por un bebé. Los objetivos salen de las esquinas, de las sombras, se apena de vehículos, se ponen a tiro continuamente, pero la pistola no aparece. Los objetivos se escapan sin ninguna puntuación. Me dirige un mal jugador, o un jugador poco ambicioso. Si no actúa se acabarán los crédicos y caerá inerte.A derecha e izquierda por calles conocidas casi vacías. unas personas con mascarillas, otras cubren su cara con pañuelos.Y miran, tantean el tiro que puede acabar con la partida, pero tampoco disparan, Seguimos avanzando. Tal vez espera un premio mayor unos metros más adelante. A derecha e izquierda, una muchacha morena. Un tiro certero pero gira a la derecha y la sobrepasa a unos dos metros. No entiendo el objetivo del juego.  Muchas personas hablan a sus móvilesmientras caminan. Uno se me acerca. Un paso atrás. Un indigente. Me pide un cigarrillo. Doy dos pasos más atrás. Se me acerca. Algo de dinero para desayunar. Se acerca más. Me lleva la espalda a la pared. Un tiro certero. O seccionarle la cabeza con un mancherte y que ruede por el suelo. Un indigente supone una puntuación baja pero está cerca me obstruye el paso. La mano aparece delante de mi y le ofrece una monefa, Un euro pronuncia. Puedes darme uno y medio. Oigo por primera vez mi voz. Me zafo de su bloqueo. No se resiste y sigo caminando con otros transeúntes. Cuando las aceras se estrechan me detengo, o  me detiene mi conductor. Cedo el paso o me lo ceden. miran abajo y nuecos pasos. Perderé velocidad si no alcanzo alguna puntuación. El tráfico es escaso. La gente seria y apresurada. Izquierda y derecha. Evito y me evitan. Empiezo a entender el juego. Dos metros es la distancia que hay que respetar. No es un juego de exterminio. Es un juego de habilidad. Cada vez los transeúntes circularán más deprisa,y mantener esos dos metros va a ser complicado.Un hombre. Una mujer. Otro hombre. Serios. circunspectos. Ceños fruncidos. Labios tensos. Rictus serios. Ademanes acelerados. Manos ceñidas al cuerpo que no quieren tocar. Pero no se aceleran. En dos manzanas llego  mi destino. Una mujer me sonríe. Escucho mi voz. Hola. GAME OVER

domingo, 15 de marzo de 2020

calles vacías

El día que desperté las calles de mi ciudad estaban vacías. Hacía frío, la luz era todavía invernal y sin embargo las genes que pululaban por las calles eran las gentes de agosto. Cuando abrí los ojos no reconocía el lugar en que me encontraba. Una luz mortecina, un gris azulado, que enfriaba las paredes azules lisas y elsuelo de linóleo degastado en las juntas.La ventana sin luz por unas láminas de aluminio. el colchó hundido, empapado, caliente de sudor acre con dos pequeñas manchas de sangre a la altura de mi mano derecha, de donde todavía colagaba la aguja de un gotero. Aturdido. Miré a la cabecera. Cogí el pulsador y llamé. Esciché el ruido desagadable unos pocos metros más allá en el pasillo de la habitación. No acudíó nadie. Guardé silencio y no escuché más ruidos que el gorgoteo del oxígeno al atravesar el hunidificador. Tuve el impulso de volverme a acostar, pero me miré, demacrado, pálido, las mejillas sin afeitar, el pelo ralo ensortijado en la frente. Me quité las gafas nasales. Grité. Salió una voz áspera que se entrecortó en un gallo que me enmuedeció. Tragué saliva, lo volvía intentar, y esta vez una voz ronca. Nadie acudió. No había ruidos. Afuera la brisa agitaba las ramas más altas de los bananos de ciudad. Salí al pasillo. A derecha estaba el control de enfermería. Miré entré. Los ordenadores encendidos. En la salita café en las tazas encima de la mesa. El carro de la unidosis enmedio de la dependencia con la medicación sin repartir. Habían huido. Todos. Sanadores y enfermos. Volví a la habitación. Tiré del gotero. Saqué la aguja. La sangre empezó a deslizarse por la palma de mi mano. Llegó al índice y por instito lo acerqué a los labios y sorbí. Dulzón y a la vez almizclado. Con una toalla comprimí. Recuperado del ligero mareo que el sangrado siempre me había producido. Me levanté. Busqué ropa en el armario. Nada. Papeles o dinero, tampoco. Salí a un mundo que se había vaciado durante mi sueño o enfermedad. Me dolió cada paso de bajada de los escalones. Las articulaciones oxidadas rechinaban. Me detuve en cada planta, en cada rellano y nadie. Silencio sólo interrumpido por la agitación de los papeles  por el viento. La calle. Desierta. cuando debería estar llena. A la derecha la puesta de sol. Un mundoquieto. Un mundo solo. El último hombre. Pero por qué desperar así. donde están los cadáveres o sus restos. Se han ido o sublimado en el ambiente fresoc de la tarde. La sensación de vacío en el mundo al que regresaba era aun mayor que la quietud del mundoinconsciente del que procedía. Losúltimos rayos de sol se escapaban de las azoteas. Izquierda, derecha o hacia delante.Ultimas luces. Si el mundo se sumía en la oscuridas volvería a su habitción. Luz de farolas. Silencio. Esperaría la salida de cientos de espectros de las profundidades de las alcantarillas o los garajes.Miedo. Regresa. Camina hacia atrás. Se golpea con la puerta corredera. La puerta se ha cerrado a su espalda y el automatismo no funciona. Se vuelve. Al girarse se abre la puerta. Vuelve a entrar. Sube las escaleras.despacio . Descansa. Respira hondo. Según se acerca su habitación comienza a sentir mareo y sueño quizás en el ambiente hay algún gas venenoso que ha sublimado a todos.Se apoya en las paredes para llegar a su cama desecha. Se acuesta sin descalzarse y duerme.

"Despierta. Es tu turno" "He soñado que el mundo estaba vacío·" "El mundo exterior está vacío, pero urgencias está lleno" "Descansa" "Dos horas, Me daré una vuelta por tu mundo de silencio.¿has dejado la cama hecha?"

sábado, 14 de marzo de 2020

CUARENTENA

Pan. Se me ha olvidado el pan. Cuando ha puesto la bolsa reciclada en la encimera de la cocina y ha sacado una botella de vino y dos trozos de sus quesos favoritos, ha tanteado y.. ha olvidado el pan. Queso.Pan. Vino. Un festín para un sexagenario bien parecido que ha huido de la angustia de la capital por el dichoso bichito. Mata poco, pero a personas mayores, qué consuelo. Y a fumadores. Dejó de fumar hace un mes y aún vapea continuamente cargas mentoladas. Cuarenta metros cuadrados a dos  mares al final de La Manga. Paraíso de un hipocondriaco que ama la soledad. Los últimos días , indescriptibles. El último viaje en metro al centro de salud, entre toses y miradas, mascarillas y comentarios en susurros. Pero por fin en casa el hogar a dos mares, amaneceres y puestas de sol. El pan. Ha subido sin dificultad los siete pisos de escalones para no quedar encerrado en un ascensor solitario de una urbanización de la playa. Sin palpitaciones, sin dolor torácico, tampoco la falta de aire que delataría al bichito. Pero...El pan.La diferencia entre el paraíso y una cena solitaria es un trozo de pan blanco.Ni el vino ni el pan sabrán igual. Apoya las manos en la encimera. Mira el suelo. Resopla. Se ha evadido la magia. De nuevos las imágenes recurrentes de personas tosiendo, minúsculas gotas a cámara lenta estrellándose en sus ojos, la frente ardiendo y un termómetro a treinta y seis. Pan. Se me ha olvidado el pan. Necesita el subidón de un momento mágico con su película favorita, la que ha visto decenas de veces y siempre con la ilusión de la primera vez. Comulgar con el pan. subir a un cielo cercano. Abandonar un mundo que se ha puesto tan feo, pero sin pan imposible. Alinea los quesos en la bandeja inferior de un frigorífico vacío. Deja el vino en la puera. Cierra y resopla. Tiene tiempo. La tienda no está lejos. Debe estar abierta. No va a renunciar al placer. Dos semanas encerrado es mucho tiempo para un mal comienzo. Respira tambien. En la capital respiraba a medio pulmón para que no entrasen las gotas malditas. Paseaba con puños cerrados para no tocar los asideros emponzoñados. Vino, pan y queso. Muy poco para tanta felicidad. Le da tiempo.Vuelve a abrir el frigo. Limpio y ordenado. DA media vuelta. Se gira y abre la puerta. Es tarde. Hay tiempo pero poco. Cierra la puerta a su espalda. Se echa la mano al bolsillo para cerrar el blindaje de la puerta.No. El otro bolsillo. Los de atrás. Un nuevo repaso. no y no y no y otra vez no,Ni llaves de la casa, ni del coche ni dinero. Se desliza por la puerta al suelo. Ni una tarjeta de crédito. Solo. Quizás venga alguien. Algun vecino que haya querido salir del ambiente mórbido de la capital. Alguien habilidoso que con una radiogradía sea capaz de mover el resbalón, o un atleta que pase de una terraza a otra. Pero sano. Un vecino sano. Ruidos abajo. El portón de entrada que se cierra. dos hombres que hablan. Conoce las voces. Sus vecinos de al lado. Un pisito en Chueca. Hablan. Tosen. Tos seca. Suben las escaleras. Se paran. ¿Por qué se paran tanto si son dos hombres fornidos?. Se detienen y tosen. Suben. El ascensor.Llama al ascensor. Siguen las toses cada vez  más cerca en la escalera. El pulsdor del asensor no responde. El automático. "Hola vecino" "Hola" Y le tienden una mano que evita y tosen los dos mientras las gotas estallan contra la superficie de sus conjuntivas y depositan decenas de miles de bichos.Y el otro le da una palmada en la espalda "¿Qué haces..cof cof en el descansillo?" "Me he dejado las llaves dentro" "Cof. cof. Te lo abro si quieres" "Eh sí" "Cof Cof. Ya está" Gira el pomo y le muestra la entrada a su casa. "Gracias. ¿Estás bien? Cof cof. Tienes mala cara" "Estoy..bien" Cierra la puerta. El corazón le golpea el pecho. Suda y está helado. No le apetece el pan. Cada seguno se le hará eterno en cada uno de los siguientes días. Respira . busca el teléfono de urgencias. localiza las llaves del coche por si tiene que ir al hospital. Se toma la temperatura. treinta y seis grados. trece días veinte y tres horas cincuenta y nueveminutos .....

sábado, 12 de octubre de 2019

LOS CAÍDOS.

"Señor presidente le llaman" "Ahora no puedo ponerme estoy meditando" "Pedro deja la Play y atiéndelo" "Es otra vez del Valle de los Caídos" "¿Otra vez? Le doy al pause y me pongo. ¿No será por lo mismo?. Dime" "Señor presidente, perdone que le moleste, pero esto no puede ser, no puede ser" "¿Qué es lo que no puede ser? los fachas que vuelven a  manifestarse. ¿No te dije que permaneciesen los accesos cerrados?" " Están cerrados y no hay un solo facha, de hecho con esta lluvia y este frío no hay un alma" " ¿Los de podemos que quieren que tiremos la cruz?" "Esta vez no, tampoco los de podemos" "¿El abad?" "El abad está tan sorprendido como yo" "¿Qué ha pasado?" "Está ahí" "¿Quien está ahí?" "Él" "¿quien es el?" "El generalísimo" "¿Han puesto de nuevo a Franco en su tumba? ¿No se había traído Marlaska a la mitad de los guardias de Cataluña para custodiar que no hubiese incidentes? ¡Y en unos días devuelven el cadáver a su tumba!" "No Pedro" "¿Te he dado permiso para que me tutees" "Señor Presidente perdón. No han vuelto a traer el cadáver a su tumba. Ya lo he comprobado. En el Pardo sigue estando el que trasladamos" "¿Hay dos cadáveres de Franco?" "Tenemos dos cadáveres de Franco" "Será un doble que nos han colado" "El forense dice que no, Que este es Franco y el otro también es Franco. Salvo el caso improbable que hubiese un hermano gemelo y que alguien lo hubiese podido enterrar" "Sois unos ineptos. Sacadlo ya. Falta muy poco para las elecciones?" "El pardo está ocupado y la llave la tiene la familia" "NO sé que hacer. Que nadie se entere. Cogelo lo echas en tu coche con alguien de confianza y lo llevas al panteón de mi familia" "Sí señor presidente. A sus órdenes" "¿Qué pasa Pedro?" "Nada" "No me lo cuentas". "Ya le he dado al play, no puedo atenderte" "Desde que eres presidente estás de un desagradable"

"Señor presidente le llaman" "Ahora no puedo ponerme estoy meditando" "Pedro deja la Play y atiéndelo" "¿Quien es?" "Le llamo del Valle de los Caídos" "En el próximo consejo de ministros decreto un cambio de nombre. ¿Qué ocurre ahora a siete días de las elecciones?". "Otra vez" "Otra vez qué" "Franco" "¿En su tumba?" "Sí" "Sólo tu sabías que lo llevabas al panteón de mi familia. No me digas que han profanado la tumba de mis abuelos" "No te preocupes" "Eh" "No se preocupe señor Presidente sus abuelos y Franco siguen ahí, pero aquí está un nuevo FRanco. ¿Me lo llevo también a su Panteón" "¡No! Con uno ya es suficiente. Lo ha visto alguien más que tú" "Un operario" "Neutralizalo" "Pedro, señor Presidente a eso no voy a llegar" "Que no. Que lo neutralice como hacemos con los nuestros" "Ah un carguico" "Neutralizado pero pacíficamente" "Claro" "Y Franco" " Que el operario tape la losa y se calle" "¿Con el dictador dentro?" "Sí" "Ok"

"Señor presidente le llaman" "Ahora no puedo ponerme estoy meditando" "Pedro deja la Play y atiéndelo" "¿Quien es?" "Le llamo del Valle de los Caídos" "Hemos hablado hace media hora. ¿qué pasa ahora? ¿Otro Franco más?" "No. El operario" "¿Qué le pasa al operario?" "Me ha exigido el cargo antes de nada" "¿Y?" "Que ahora nombrado dice que necesita un peón o dos" "Pues hazlo tú mismo y lo dejas en un despacho sin ventana" "Sí señor presidente"

Por la noche. "Bego no me molestes estoy durmiendo. llevo un día muy malo" "Pedro pedro soy yo" "No.No" "Sí . soy yo. Te traeré todas las noches la Lucecita del Pardo"

viernes, 26 de abril de 2019

SLEEPY HOLLOW

"Qué poco me gusta bajar el Puerto de la Cadena con esta lluvia" "No corras y evitas que el coche patine""Temo más tener que frenar que la velocidad" "¡Hala mira ese con la moto!" "No tiene miedo" "Joder joder qué hostia" La rueda trasera de la moto ha derrapado. Al mover el piloto el manillar la rueda delantera ha quedado atravesada. El piloto ha salido despedido y cae de espaldas sobre el asfalto. Se desliza. Un par de coches lo esquivan pero  se golpea contra el guarda raíl. El casco rueda hacia el otro lado de la carretera y el cuerpo queda tendido boca arriba en el asfalto. Los dos amigos se detienen antes del llegar al cuerpo. Señalizan con las luces del vehículo el lugar del accidente. Bajan. Enseguida se empapan de una lluvia densa de gotas finas. Algunas partes del cuerpo se agitan. Donde debía estar la cabeza un charco de sangre con dos chorros que están dejando de manar. El más corpulento de los dos se agacha y comienza a hacer masaje cardiaco al ritmo de Staing alive de los Bee Gees. A cada masaje los chorros de sangre se incrementan. "¡Tapónale la herida!" "Está muerto. No tiene cabeza" "Que le tapones la herida" "Voy" "¿Qué miran? . ¡Busquen la cabeza! ¡Que alguien la ponga en hielo y avisen al 112?" Staying alive. Staying alive.Ahora tocaría tres respiraciones de un boca a boca que es imposible. Alguien a traído hielo en un cubo.Se lo muestran. "¿Será conveniente quitarle el caso?" "No se lo quites, a los accidentados es mejor no moverlos" "Estúpido eso es para no dañar el cuello, este cuello no puede tenerlo más dañado" Staying alive. Staying alive."No la dejes directamente en el hielo. Envuelvela en tela lo más limpia posible y después en una bolsa. Procura no dejar los ojos directamente en el hielo que es la parte más sensible" Envuelve la cabeza en una jersey que alguien saca de una maleta. Lo meten en el cubo. Con cinta de carrocero le cierran los párpados y lo cubren con el plástico. Destellos azules. Staying alive. Staying alive.Ha llegado la Guadia Civil. "¿donde está el motorista?" "La cabeza en el cubo y el resto del cuerpo debajo de ese señor tan corpulento" Staying alive. Staying alive." "Avisa al juez que hay que levantar un cadáver" "Estoy haciendo maniobras de resucitación. No es un cadáver. NOme interrumpa. A quien debe llamar es a una ambulancia. La Arrixaca está ahí abajo" "Oiga. Ni Cabadas le va a reimplantar la cabeza" "Agente no me interrumpa. Se que está decapitado . Sé que es un imposible. Pero no debo dejar lo que estoy haciendo" "Este hombre está muerto" "Quizás sí. No le puedo explicar" "Sargento la ambulancia está aquí" Bajan los sanitarios. " "Este cuerpo está decapitado" "Mire yo tambien soy médico he visto el accidente  y le estoy reanimando desde el primer momento" "Tiene algo de pulso. Muy debil pero algo de pulso femoral" " ¿Y la cabeza?" "En el cubo" "¿qué hacemos agente?" "Ustedes deciden, son médicos" "ES una locura" "Quizás sí, pero tengo un pálpito" "Pues vamos, como mucho nos llevamos el muerto a otra parte. Dame dos pinzas para clampar los vasos e intuba la tráquea, ¿tenemos via?" "Sí" "Estamos preparados. A la Arrixaca"Un trayecto de cinco minutos. Reanimación de urgencias. Luis Muñoz. "¿Qué hacéis? ¿Qué habéis traido? Un pobre hombre decapitado. Y la cabeza en un cubo . por dios Esto es una locura. Y lo habéis conectado a un respiraador.Este hombre está muerto" "Nosotros nos vamos ya. Aquí están los agentes de la guardia civil" "Agentes este hombre está muerto" "Eso nos lo tiene que decir usted" "Luis tiene latido y está estable" "No digas tonterías. Late pero no tiene cabeza" "La cabeza está ahí" "Está muerto, lo que sí podemos hacer es valorarlo para trasplante" "¿De cabeza?" "No hombre. NO. Aprovechar sus órganos" "disculpe ¿es usted Luis?" "Usted es familiar o acompañante" "No" "Como va ensangrentado" "Soy compañero y he iniciado yo la reanimación" "Este hombre está muerto. Quizás se aprovechen sus organos" "Pero la cabeza no la toquen. Es un presentimiento un pálpito" Se acercó al cubo con el hielo, deslió el plástico, apartó el jersey húmedo y ensangrentado, quitó la cinta de carrocero y miró sus ojos. "No. Los ojos será mejor que no los toquemos" "Dice el coordinador que la familia ha aceptado  la donación sin dudarlo, y el cuerpo lo donan a la facultad" " Eso simplifica" "Oiga perdone que me meta de nuevo pero no metan la cabeza en formol" "¡Qué pesado es usted!" "Avisa a Pablo la verdad cuando lo he mirado ha sido distinto como si no estuviese muerto muerto" "Dice Pablo que sin problema, si la familia dona el cuepo se puede congelar en el IMIB que quien sabe si el día de mañana no se le podrá trasplantar un cuerpo, su donación será entonces como un préstamo,pero me ha insistido que no digamos nada. Eso será otro día".

viernes, 19 de abril de 2019

HABLAR

"Doctor ¡qué ganas tenía de verlo!" "¿Qué le ocurre?" "A mi no. A mi marido. ¿No lo ve?" "Sí que lo veo y le veo buen aspecto" "El aspecto sí. Pero dígale que hable" "Nos está oyendo él mismo ¿Puede usted hablar?" "u e o  a a   e e a e e" "Disculpe. No le he entendido NADA" " E  u e o  a a      e e a e e" "Sigo sin entender nada. Entiendo que es eso lo que le trae aquí" "Le ha dicho que puede hablar perfectamente" "Usted lo ha comprendido" "Ya me he acostumbrado" "E a  i e e  a  i o  uay i a" "Nada" "Dice que ella, yo , siempre he sido muy lista, pero aunque tiene razón lo dice con ironía, y siempre has sido muy cabrón" "e e" " Te ríes. si sigues en esa actitud me voy" " a o o" "Vámonos no. El doctor te va a examinar. Tengo ganas de acabar con esto" "O o" "Ya sé que tú no" "Basta. Basta. Estamos cogiendo una dinámica que no nos conduce a ningún sitio. ¿Desde cuando no habla claro?" "Desde hace cuatro días" "Tuvo cefalea o sufrió algún golpe" "Estaba perfectamente normal, si es que ha sido normal alguna vez" "o e a e" "Que no me pase. Que no me pase. ¿A quien se le ocurre?" "No sea tan cruel. Puede estar enfermo. Sospecho un ictus. Le voy a solicitar inmediatamente una tomografía" "Y por qué no le mira primero la boca. A lo mejor terminamos antes" "o  i e o  e  e i e a  o a" "Sí quieres que te mire la boca. Para eso hemos venido" "o  o  e i a  e i" "Ya sé que no querías venir pero teníamos que hacerlo. No puedes seguir así, nadie te entiende. Explórele la boca doctor y terminemos esto. No digas ni una palabra" "e e " "Te vuelves a reír" "a  o  i o  a a a" "Que ya no dices palabras. Ya lo sé. Vas a acabar con mi paciencia" "No se altere señora. Cojo una linterna y un depresor. Déjeme ver. Haga la lengua a la derecha y diga A. ¿Eso si podrá decirlo?" "i  aaaa" "Ahora  a la izquierda" "aaa" "Veamos. ¿Qué es esto?Tiene usted algo aquí. ¡Qué hace!" "e oi" "No vas a ninguna parte, y si no dejas al doctor que te explore,olvídate de volver a casa" " e o   e  u   a a e " "Llámalo chantaje o como quieras, pero no vuelves" "No puedo perder mi tiempo. ¿Está seguro?" "íiiiii" "Dice que si" "Eso lo he entendido. La boca. A ver levante la lengua. ¿Qué es esto?" "Doctor no me asuste" "No había visto nunca algo así. Enfermera deme la pinza. Es como una verruga grisácea. Veamos si está vascularizada. No sangra. Parece una estructura cartilaginosa  o un hueso medio digerido. ¿Está cómodo o quiere que descansemos un rato. No me queda mucho" "i a" "Deme una torunda y una barra. A ver por aquí. Tendré que pedir una resonancia" "Sabía que iba a ser algo grave. Lo sabía" "Le voy a tomar unas fotos . NO se verá su cara. Enfermera coja la torunda y aparte lo así que enfoque. Pero qué ha hecho se ha desprendido" "Doctor no he hecho nada" "Les voy a denunciar" "No sangra. No se asuste que no sangra. Lo cojo"
El doctor cogió una masa húmeda grisácea de un tamaño doble de un garbanzo. Lo dejó en la batea. Regresó a la boca del paciente."Abra la boca" "Sí doctor ahora mismo" "Milagro" "Ya puede usted hablar" "Perfectamente" "Permítame que examine qué es lo que tenía"
Depositó la masa en la mesa y la colocó debajo de la lupa bilocular. encendió la grabadora y redactó "masa húmeda  de aproximadamente centímetro y medio, casi esférica, grisácea, al manipularla con la torunda se despliegan esfacelos de un color original blanquecino. A pesar de pequeño desgarros se  puede seguir desplegando, al finalizar el despliegue, obtnemos una lámina plana de textura como papel con un ribete azul que no llega al borde y una impresió donde se lee con claridad Marisquería manolo Gamba roja y langostinos del Mar Menor" 
"Vamos, que se ha tragado usted una servilleta" "Exacto doctor" "Si no es una burla le puedo recomendar a un psiquiatra" "No es una burla, ha sido muy eficaz para que me escuchara" "No le entiendo" "Es igual. Cariño nos vamos. ¡Cariño! ¡¡Cariño!! ¡¡¡Cariño!!!" "Ah decías algo. No grites,  que desde que te ha curado el  doctor estás de un subidito"
El doctor cerró la clínica tarde. Bajó la persiana. Vivía cerca. Fue paseando. En la última esquina antes de su portal una luz. Bar Ramón. " Pongame una caña" "De tapa" "Aceitunas"
Bebió un sorbo de la cerveza. Comió dos aceitunas de un dulzor amargo. Cogió una servilleta para secarse los labios. La miró. Bar Ramón. La arrugó. La hizo una bola y la zarandeó de un lado a otro de sus carrillos. La colocó debajo de la lengua. Sintió. Náuseas. Las náuseas desaparecieron. Metió la llave a la puerta. Subió dos peldaños. El ascensor lo llegó al octavo. En la puerta derecha introdujo la llave.