miércoles, 25 de marzo de 2020

Libertad

"Jefe. N0 podemos seguir así, sin mascarillas, sin equipos de protección. Iremos cayendo todos y si cae uno con la cuarentena , el equipo ya se queda diezmado. No podemos seguir así" "Mira. Sé lo que dices, me duele la lengua de hablar con la dirección, palabras y palabras, pero me parece que tampoco ellos tienen una solución clara a este caos" "No nos queda material reciclamos todo hasta el infinito" "Lo sé, pero ¿qué les decimos a estas personas que vienen? Márchense" "¿Cómo vamos a decir eso? No quiero eso. Quiero que trabajemos con seguridad, no quiero que nos convirtamos en un foco de infección para los demás!" "No tengo solución, el ministerio promete, la comunidad promete pero no llega nada, mientras tanto el racionamiento" "Una semana con material que supuestamente es de un solo uso" "No hay otra cosa" "Has cambiado. Eres más frío" "Esto nos cambia muy deprisa, espero que nos recuperemos" "Yo también. Sigo trabajando. Jefe sigue intentándolo, la gente está trabajando muy duro, les gusta trabajar bien, y empiezan a no poder hacerlo. Eso es frustrante" "También para mi. Te digo algo en cuanto lo sepa" "Tengo un anciano en el triaje. Tose. Otro más. Pronto faltarán camas de uci" "¿Pronto?" "¿Ya no?" "Ninguna. Solo ...las bajas" .
"Antonio. Tiene usted ochenta y cinco años" "Ochenta .... y  ....cuatro" "treinta y ocho de fiebre" "Gracias" "Antonio le cuesta respirar" "Res pi ro per fec ta men te" "Deme el dedo gordo" "Ochenta y nueve de saturación" "Antonio. Eso es poco" "Pa dez co de los bron quios" "Trabajó en minas y fumador. No son buenos antecedentes. Le voy a poner una mascarillla de oxígeno. Se encontrará mejor" "Es tá he la do" "Vamos a tomarle una muestra de sangre y le haremos una radiografía. Juan cuando le saques sangre le dices al celador que lo lleve a rayos para hacerle un tórax" "Cuando le hagan las pruebas lo volveré a ver"

"Antonio ¿como está ?" "Un poco mejor. Me ha bajado la fiebre y respiro mejor con lo que me ha puesto" "Su sangre tiene muy poco oxígeno, si empeora tendremos que tomar alguna decisión" "Para eso he venido doctora para que tome usted decisiones" "A veces las decisiones..." "...son duras. Las decisiones siempre son duras, pero vivimos el momento que vi vi mos, hay que actuar" "Sí. Normalmente es sencillo, pero a veces no disponemos de todas las opciones" "Y .. ¿en ..es...te ..mo...men...to... te ...ne...mos ...to...das las ..op cio..nes?" "No debe hablar el oxígeno de su sangre baja" "In ...sis..to. ¿Te ne mos to  das las op cio nes" " No. En este momento tenemos pocas opciones" "Me voy a  mo rir" "..." "Doc tora , ¿me voy a mo rir?" "Le pondré tratamiento, pero si sus pulmones no responden..." "Mo..ri r.e" "Será imposible conectarle a un respirador" "Doc tora. Quie ro ir me a mi ca sa. Mo ri ré a llí" "Señor no puede irse" "No pue den dar me tra ta mien to y no pue do mar char me?" "En una alarma nacional. usted sería un riesgo" "¿Cre e que po de mos es tar peor ?" "Sí" "¿Soy su pri sio ne ro en ton ces. Me rin do" "Señor... no sea injusto" "Es tu ve u na vez en pri sión . NO  vol .........." "Señor. Señor" "Ha muerto" "¿Iniciamos maniobras de reanimación?" "No.

sábado, 21 de marzo de 2020

Correr en Tiempos Revueltos

"No aguanto más. De un día para otro en sesenta metros cuadrados. En Noviembre el marathon de Nueva York. ¿Cuántas vueltas he de darle a la habitación. Si nis siquiera puedop recurrir a los espacios comiens para hacer un circuito mínimamente aceptable" "No puedes hacer otra cosa. Así estamos todos, haciendo ejercicio pero correr correr imposible" "Y lo dices tan tranquila A mi m e faltan uñas. Tengo ya los dedos en los muñones " "Qué exagerado" "¿Exagerado? En realidad no  me aproximo ni de lejos a decir lo que siento" "Muy pero quemuy exagerado. Eres joven y sano tienes lo tiempo. Aprocechalo haciendo las cosas que más te gusten" "Correr" "Antes leías, escuchabas música" "Y lo hacía, leía de la tablet mientras hacía cinta en el gimnasio o de camino en el metro, y la múscia  mientras corría. Ya no es lo mismo. Mehaogo. me ahogo" "¿Has enfermado?" "No,. Me ahogo entre estas cuatro paredes que cada vez están más apretadas. Dime que puedo hacer" "Nada inmediato. Aislarte para seguir sano y después ya te pondrás al día" "No me ayudas." "Losiento. cuaelgo que empiezo mi clase deinglés online. Besos" ¿Besos?. Si no podemos dar besos. Ni abrazos. Me voy a morir de tristeza. Tengo que intentar ser positivo. Música. No. No  me apetece. Libros. Este puede servir, "La montaña mágica" Intenté leerlo varias veces y lo dejé a medio. Si me concentro me ocupará el día. Mira por aquí me quedé hace ya cuatro años. Mira. La estampa de mi abuela. La quemedió cuando me preneté a la oposción por cuarta vez. Santa Rita. Santa Rita la abogada  de los imposibles. Luego le rezaré para que pronto acabe esta pesadilla. antes rezar me ayudaba. Cincuenta páginas. suficiente. A dormir. Santa Rita por favor.

Me ha venido bien rezar. El pasillo tiene diez metros, con dar quinientas vueltas haré diez kilómetros. si hago mil veinte kilómetros. Es sencillo, pero terriblemente aburrido. Ojalá tuviese una de esas mansiones de los  futbolistas. Santa Rita por favor.

A partir de la oración el recorrido cada día se le hizo más ameno, estaba perdiendo velocidad, necesitaba más tiempo para cubrir la misma distancia, sinembargo se encontraba suelto deicdió olvidarse del reloj y correer por simples sensaciones. Había ocnseguido que las distancias se largaran, sin embargo no sólo la sensación se debía a la longitud del pasillo, Sino a lo alto del techo. para coger una manzana justo encima del congelador tenía que subirse a una silla. Se sentó y las piernas no le llegaban al suelo. Pero corría cada vez con mayor fluidez. No podía comer nada del frigorífico, sino solo patatas que estaban más cerca del suelo. Unas patatas enormes como edificios. Corrió al salón donde comenzaba el recorrido y se perdió entre los pelos de la alfombra. Podía ver el televisor gracias a que el mando quedó en el suelo , Saltaba sobre las teclas y un  día en las noticias, la pesadilla terminó. La salud volvía. podían volver a salir. Entrenar en la calle. Volver a su tamaño. Crecer. Pero no sabía como. No se había sentido incómodo al encoger pero ahora quería ser de su tamaño orignal. Santa Rita. La puerta se abrió. Ella entró " ¿Donde estás ha acabado todo? No está. Puto loco se fue para poder correr. No me ha dicho nada. ¿Este libro? La montaña mágica. siempre quise leerlo. Me lo llevo y ya se lo devolveré" Desde los peos de la alfombra un hombre minúsculo en una excelente forma física le hacía gesto y le gritaba con un volument de un par de decibelios. El libro no. La estampa, la necesitaba.

Tres años después lo dieron por desaparecido, supusieron que había salido a correr al monte y la epidemi había acabado con él. sus herederos vendieron la casa, sin saber queél seguía viviendo en una alfombra. El nuevo propietario tiró la alfombra a la basura. Se ocultó en el contenedor subterráneo de papel donde aun vive. No sabe si volverá a su tamaño original. Ya no le importa.

si veiis una sonbra correr por el parque muy pegada  .a los parterres no la piséis que puede ser él.

viernes, 20 de marzo de 2020

La llamada

"Señoriiita. Llama un hombre mayor que quiere hablar con el señoriiito" "Como se nota que eres nueva. No me gusta que me llames señorita , y menos aún señoriita" "Bueno Irene" "Señora. Mejor señora. Aquí donde me ves soy ministra" "No se le nota" "¡Bonita!" "Disculpe. No quería ofender a la señora, pero hay un señor que quiere hablar con el señoriito" "¡Niña...!" "Con Pablo" "¡¡Niña!!!" "Con el señor" "Está ocupado ahora. Es su rato de relax, sabes que cuando está en la sauna no le gusta que le molesten. Pásamelo" "Es un poco tarde señor. Si no le importa, llamemañana ami secretaria del ministerior y le atenderemos, tengo que ordenar a mi enfermera que acueste a los niños" "...." ¿Como ha dicho que se llamaba?""..." "Amancio" ".." "Amancio Ortega. ¿Es usted Amancio Ortega? Don Amancio. ¿Qué tal? ¿Qué se le ofrece a esta hora?""..." "Pablo está trabajando. Trabaja muy duro. Mucho. Como usted. Dos hombres labrados a sí mismos" "..." "Muchas gracias don Amancio. Qué amable es usted. Un momentito no cuelgue que aviso a Pablo" "..." "Tardo un poco que está en la planta de arriba. ¡Pablo! ¡Pablo" "Leches no me molestes. ¡Cállate! Es mi momento de relax. España  me necesita. Me has interrumpido en la mejor parte del discurso de Hugo" "Es importante Cari" "Espero porque me has interrumpido. ¿Quien es?" "Amancio Ortega" "¿Amancio Ortega quiere hablar conmigo?" "CAri eso de ahí abajo es una erección" "Me pone que me llame un capitalista" "Dile que espere" "Don Amancio espere usted que se está adecentando . Eh ¿ y su señora?" ".." "Ah. Que es usted divorciado.Claro para continuamente. Aquí está Pablo. Oiga que encantada de haberle conocido por teléfono. Si quiere pásese usted un día por casa y se da un bañito en la Piscina. Ah que como buen gallego le gusta el aguia para navegar. Qué gracioso es usted. Aquí está Él" "Amancio. Dime. Hace. tiempo que esperaba tu llamada""..." "No entiendo eso de que he hecho bien en esperar" "..." "No nos malinterprete. Eso es sólo política. Nada personal" ".." "Muchas gracias. Es normal. Me lo dicen mucho. Trato de pasar desapercibido, pero es difícil" "..." "Tiene usted gracias. Los gallegos son muy simpáticos. ¿Cómo diría yo? Muy del Noroeste" "...." "Claro que me parece bien que pague usted esa cantidad de impuestos en España" "..." " y que haya tantos empleados en sus empresas,tambien está bien" "..." "Y las donaciones de material a la sanidad claro que las agradecemos, pero cad partido tiene sus mensajes, a nustra gente le gusta eso" "..." "Que quiere donar usted alimentos para los comedores sociales y los albergues de podemos y el partido comunista. No va a ser posible, porque aunque los vamos a tener, de momento no los tenemos., tenga en cuenta que la republica  popular dará a cad cual lo que necesite" "..." "TEngo una idea, podemos enfocar esa donación a una ong feminista que ha Irene le hace muchísima ilusión" "..." "Sí, es muy caprichosa, En realidad de usted para mi es muy burguesilla, jeje" "...""Es usted un cachondo Don Amancio. Vale Adios, encantado" "..." "Tiene razón, soy tan sencillo como aparento. Natural y espontáneo"...". Gracias Me alegra que lo aprecie. Un fuerte abrazo" "...." "Un beso en los morros no, jeje  qué cachondo, eso sólo con los comunistas" "..." "¿Que a lo mejor algún día estoy en un consejo de dirección de su compañía?No creo. NO creo" "..." "Tampoco iba a tener un chalé pero cunado uno tiene hijos se debe a ellos" ",,," "Don amancio no se olvide de la ong . Adiós" "..." " Cariño ¿que quería?" "Es secreto de estado. Ya te lo diré en el consejo de ministros" "Cari se te ha bajado".

jueves, 19 de marzo de 2020

DIVINO

"Simón ¿cómo vamos?" "Mal. Los casos se incrementan casi un veinte por ciento cada día" "Y por cierto, a ver si te arreglas ese pelo que das mala imagen" "Las peluquerías están cerradas" "Mírame a mi. ¿Me ves? Mira qué pose. ¿Has visto alguna tacha desde el inicio de esta crisis ?""Hombre bien bien no nos está saliendo" "Nos . Simón . Simón. ¿Nos? ¿Nos?" "Me. Señor presidente. Me. Pero es que lo del pelo me ha llegado aquí a la patata. Yo tengo unos años y estoy orgulloso de mi melena. No me acerco al porte de su majestad" "¿Qué? Simón simón que eres muy tonto" "Perdón señor no quería ofenderlo, pero por qué me dice lo de mi pelo y a Iglesias no le dice nada" "Lo de Iglesias es otra cosa. Se pone la gomita" "Claro. Que si le dices algo te da dos gritos y te pone  firme""Simoncito . ¡qué rumias!" "Que sí que tiene usted razón" "Claro que sí. Ves, así es más fácil. Arréglate un poco que en un rato sales en antena. Cuando haya alguna buena noticia ya sabes... me avisas. ¿llevo bien el pelo? Creo que hoy mi maquilladora me ha puesto demasiada gomina." "Impecable, Pedro, impecable como siempre . Un auténtico figurín"  "¡¡¡Pedro!!!" "Buenos días señor Iglesias" "¡¡¡Arréglate esos pelos mamonazo que pareces un lumpen!!! A ver si te vamos a tener que realojar con los de la Cruz Roja en el Ifema" "Ya me iba señor Vicepresidente" "Vete vete que me tienes contento..." "¡Pedro!" "Pablo yo también me iba. Tengo a Begoña delicada. Ya sabes" "No te vayas figurín. No te vayas que esto es serio. Que nos jugamos mucho en esto" "Dime, pero no me grites" "Te grito lo que quiero" "Entonces grítame pero no me toques que me da un poquito de grima si te hurgas la nariz" "Has visto las estadísticas que ha dado el tonto Simón" "Ni las miro. Ya le he dicho que me avise cuando mejoren" "Por eso las miro yo. Ha ocurrido algo muy grave" "No creo que pueda ir a peor según me cuentan" "Las cosas siempre pueden ir a peor y de hecho han ido" "Me vas a dar el día. Mi maquilladora ha dado positivo y me ha dicho que no va a volver de momento. En quince días no contéis conmigo" "¡¡¡Hablemos de cosas serias!!! ¡¡Cagüendios!!" "Dime la urgencia" "Murcia" "¿Qué pasa con esos fachas?" "La Arrixaca" " ¿Qué es eso? Eso no es competencia del Torra" "La Arrixaca es el hospital más grande de Murcia" "¿Y qué ha pasado allí? Mira que ese gordito del López Miras nos ha pillado la vez y ha sido el primero de Europa fuera de Italia en decretar un aislamiento" "Peor" "Han dado de alta a todos los paciente" "¿A todos? ¿Pero eso no extiende la infección?" " Se han ido sanos. Andando a casa" "¿Con qué los han tratado? Cómpralo todo. ¿Será por dinero?" "¡¡Con nada. Con nada. Con nada!!!" "Me confundes" "A través de uno de nuestros comisarios me ha dicho que una noche apareció en urgencias un señor sin mascarilla, sin guantes, sin nada. Vestido de blanco como un Mister Proper. con un habla pausada. Los de seguridad intentaron detenerlo pero no pudieron" "No pudieron si ahora hemos dado manga ancha, no es como en las manifas de Barcelona" "No pudieron porque quedaron encantados, absortos. Pasó de box en box. Se hizo según dicen un silencio absoluto. y los paciente que acudían con fiebre sanaron. Recorrió el hospital planta por planta y lo mismo. Y en la UCI paciente por paciente todos todos extubados y sanos. El hospital vacío" "Eso es bueno" "Pedro, eso no es bueno para nosotros, nada bueno" "Pablo estoy francamente confundido. Lo llamamos y lo ponemos a trabajar para nosotros en todos los hospitales. Yo lo veo una buena noticia" "No Pedro. Ya no es posible" "¿Por qué?" "Por  que ese hombre ya no está." "¿Lo has....?" "No. Vivo y a buen recaudo. Pronto habrá una vacuna y tenemos que presentarla.....tienes que presentarla" "Eso suena bien" Sonrisa

miércoles, 18 de marzo de 2020

Espaguetis

De regreso del trabajo paso por el súper. Las tres y media es una hora tranquila en un mundo hibernado. Detergente. Suavizante. Algo de pescado. Ah , que no lo olvide, espaguetis. Este suavizante no es. Señor póngase los guantes. Lo siento no los había visto. Los tiene a la entrada. Me pongo los guantes de plástico y termino de coger el suavizante que necesito. Una segunda bolsa. La mía no es suficiente. Maletín y dos bolsas. Camino rápido a casa manteniendo una distancia con el resto. La temperatura ha bajado. Estoy hambriento. El estrés de estos días lo sacio comiendo. Menos trabajo, más tiempo para saborear, tiempo para cocinar. Las rutinas y las aficiones permiten olvidar, distraer la atención constante al paso del tiempo. Los corredores de gran fondo, distraen su atención en los momentos en que la fatiga te aplasta con dudas. Y los kilómetros pasan, pesados como ahora pasa el tiempo, denso como plomo  fundido, como lava lenta, como miel amarga en invierno. Diez días antes los días se sublimaban se deslizzaban como arena entre las manos  y a ahora fragua  antes de fluir. ESpaguetis. Con un poco de tomate y algo de queso rayado. Ninguna delicia. Un queso envejecido en un rincón de la quesera. un queso moribundo resucitado al rallarlo.
La escalera. Evito el ascensor. La puerta. Las bolsas en el suelo de la cocina, Productos de droguería. Pescado alimentación y mis espaguetis. ¿Donde están mis espaguetis?NO están.Seguro que los he cogido pero los he debido dejar en la caja. Imprecaciones y blasfemias. Volver a salir a un mundo agresivo. Quinientos metros. Se escucha jaleo de sirenas. Salgo a la calle y junto al supermercado hay una ambulancia y un vehículo de militar. Ya casi no tengo apetito, pero quiero darme el antojo de los espaguetis. Un militar me corta el paso, me insta a que guarde la distancia o mejor que vuelva a mi casa que sé perfectamente que no se puede permanecer en la calle. Me grita que me vuelva por dos guardias civiles con trajes de alta seguridad en el interior del super observan la plataforma donde se deja la compra una vez pagada. con unas pinzas cogen algo y lo introducen en un contenedor rojo que cierran, Son mis espaguetis. "Un hombre con expresión muy rara en la cara los dejó ahí yhe tenido miedo por eso he desalojado y les he llamado" "Ha hecho usted muy bien" Quitan las cintas y permiten el paso. Dudo. No he cometido ningún delito , ni siquiera en estos tiempos extremos. Quiero espaguetis. En realidad ahora me apetecen más que nunca. Entro. Cojo los guantes de plástico. me dirijo a la estantería. Son los últimos. Salgo intentando guardar distancia con los otros compradores. Hago cola en la cajha donde está la misma cajera. Miro hacia abajo. Me dice el precio. Se lo doy justo. Me vuelve a mirar. Temo que me denuncia aunque ignoro mi falta. . Regreso. Los espaguetis son muy jugosos

martes, 17 de marzo de 2020

ARCADE . pandemia

Alguien mira por mis ojos. Con el joystik me mueve a derecha y a izquierda. Mi ciudad. Las calles que transito para ir a trabajar . Movimiento rígidos y oscilantes. No entiendo el objetivo del juego. Los transeúntes se cruzan conmigo. En cualquier momento de mis ojos saldran rayos fulgurantes que acabarán con ellos. Aparecerá un revólver en mi campo de visión y les reventará la cabeza. Un punto por un varón, tres una mujer embarazada, cinco por una anciana en sillas de ruedas y hasta diez por un bebé. Los objetivos salen de las esquinas, de las sombras, se apena de vehículos, se ponen a tiro continuamente, pero la pistola no aparece. Los objetivos se escapan sin ninguna puntuación. Me dirige un mal jugador, o un jugador poco ambicioso. Si no actúa se acabarán los crédicos y caerá inerte.A derecha e izquierda por calles conocidas casi vacías. unas personas con mascarillas, otras cubren su cara con pañuelos.Y miran, tantean el tiro que puede acabar con la partida, pero tampoco disparan, Seguimos avanzando. Tal vez espera un premio mayor unos metros más adelante. A derecha e izquierda, una muchacha morena. Un tiro certero pero gira a la derecha y la sobrepasa a unos dos metros. No entiendo el objetivo del juego.  Muchas personas hablan a sus móvilesmientras caminan. Uno se me acerca. Un paso atrás. Un indigente. Me pide un cigarrillo. Doy dos pasos más atrás. Se me acerca. Algo de dinero para desayunar. Se acerca más. Me lleva la espalda a la pared. Un tiro certero. O seccionarle la cabeza con un mancherte y que ruede por el suelo. Un indigente supone una puntuación baja pero está cerca me obstruye el paso. La mano aparece delante de mi y le ofrece una monefa, Un euro pronuncia. Puedes darme uno y medio. Oigo por primera vez mi voz. Me zafo de su bloqueo. No se resiste y sigo caminando con otros transeúntes. Cuando las aceras se estrechan me detengo, o  me detiene mi conductor. Cedo el paso o me lo ceden. miran abajo y nuecos pasos. Perderé velocidad si no alcanzo alguna puntuación. El tráfico es escaso. La gente seria y apresurada. Izquierda y derecha. Evito y me evitan. Empiezo a entender el juego. Dos metros es la distancia que hay que respetar. No es un juego de exterminio. Es un juego de habilidad. Cada vez los transeúntes circularán más deprisa,y mantener esos dos metros va a ser complicado.Un hombre. Una mujer. Otro hombre. Serios. circunspectos. Ceños fruncidos. Labios tensos. Rictus serios. Ademanes acelerados. Manos ceñidas al cuerpo que no quieren tocar. Pero no se aceleran. En dos manzanas llego  mi destino. Una mujer me sonríe. Escucho mi voz. Hola. GAME OVER

domingo, 15 de marzo de 2020

calles vacías

El día que desperté las calles de mi ciudad estaban vacías. Hacía frío, la luz era todavía invernal y sin embargo las genes que pululaban por las calles eran las gentes de agosto. Cuando abrí los ojos no reconocía el lugar en que me encontraba. Una luz mortecina, un gris azulado, que enfriaba las paredes azules lisas y elsuelo de linóleo degastado en las juntas.La ventana sin luz por unas láminas de aluminio. el colchó hundido, empapado, caliente de sudor acre con dos pequeñas manchas de sangre a la altura de mi mano derecha, de donde todavía colagaba la aguja de un gotero. Aturdido. Miré a la cabecera. Cogí el pulsador y llamé. Esciché el ruido desagadable unos pocos metros más allá en el pasillo de la habitación. No acudíó nadie. Guardé silencio y no escuché más ruidos que el gorgoteo del oxígeno al atravesar el hunidificador. Tuve el impulso de volverme a acostar, pero me miré, demacrado, pálido, las mejillas sin afeitar, el pelo ralo ensortijado en la frente. Me quité las gafas nasales. Grité. Salió una voz áspera que se entrecortó en un gallo que me enmuedeció. Tragué saliva, lo volvía intentar, y esta vez una voz ronca. Nadie acudió. No había ruidos. Afuera la brisa agitaba las ramas más altas de los bananos de ciudad. Salí al pasillo. A derecha estaba el control de enfermería. Miré entré. Los ordenadores encendidos. En la salita café en las tazas encima de la mesa. El carro de la unidosis enmedio de la dependencia con la medicación sin repartir. Habían huido. Todos. Sanadores y enfermos. Volví a la habitación. Tiré del gotero. Saqué la aguja. La sangre empezó a deslizarse por la palma de mi mano. Llegó al índice y por instito lo acerqué a los labios y sorbí. Dulzón y a la vez almizclado. Con una toalla comprimí. Recuperado del ligero mareo que el sangrado siempre me había producido. Me levanté. Busqué ropa en el armario. Nada. Papeles o dinero, tampoco. Salí a un mundo que se había vaciado durante mi sueño o enfermedad. Me dolió cada paso de bajada de los escalones. Las articulaciones oxidadas rechinaban. Me detuve en cada planta, en cada rellano y nadie. Silencio sólo interrumpido por la agitación de los papeles  por el viento. La calle. Desierta. cuando debería estar llena. A la derecha la puesta de sol. Un mundoquieto. Un mundo solo. El último hombre. Pero por qué desperar así. donde están los cadáveres o sus restos. Se han ido o sublimado en el ambiente fresoc de la tarde. La sensación de vacío en el mundo al que regresaba era aun mayor que la quietud del mundoinconsciente del que procedía. Losúltimos rayos de sol se escapaban de las azoteas. Izquierda, derecha o hacia delante.Ultimas luces. Si el mundo se sumía en la oscuridas volvería a su habitción. Luz de farolas. Silencio. Esperaría la salida de cientos de espectros de las profundidades de las alcantarillas o los garajes.Miedo. Regresa. Camina hacia atrás. Se golpea con la puerta corredera. La puerta se ha cerrado a su espalda y el automatismo no funciona. Se vuelve. Al girarse se abre la puerta. Vuelve a entrar. Sube las escaleras.despacio . Descansa. Respira hondo. Según se acerca su habitación comienza a sentir mareo y sueño quizás en el ambiente hay algún gas venenoso que ha sublimado a todos.Se apoya en las paredes para llegar a su cama desecha. Se acuesta sin descalzarse y duerme.

"Despierta. Es tu turno" "He soñado que el mundo estaba vacío·" "El mundo exterior está vacío, pero urgencias está lleno" "Descansa" "Dos horas, Me daré una vuelta por tu mundo de silencio.¿has dejado la cama hecha?"