martes, 9 de enero de 2018
PISOS DE ALQUILER
Una nueva vida. Decidido. Ruptura total y volver a empezar. Pensó que iba a ser más fácil. Mirar . Visitar y entrar. No. No iba a ser tan sencillo. La mayoría de las ofertas ni siquierea estaban disponibles en el momento de llamar. Otras veces cuando llamaban, estaban menos amueblados de lo que decían o los muebles más deteriorados o en un mantenimiento deplorable. Cansada. Empezar así una nueva vida se le estaba haciendo cuesta arriba. empezaba a pensar que no era tan buena idea. Cuando tienes proyectos tan ambiciosos y las piedras pequeñas te los atropellan te entran ganas de abandonar. Normalmente es así, pero ella no. No conseguiría que nada se interpusiese en su decisión. Puso un radio cada vez mayor hacia la periferia. Los precios bajaban. Las condicones unas veces eran mejores que otras, algunos llegaron a convencerle pero el transporte público era más deficiente conforme te alejabas del centro. La fecha se acercaba.Y estaba como al principio aunque si cabe más decepcionada. Y un día se acostó. Y no miró el móvil. Tampoco miró el ordenador. Ni programó nuevas visitas. Siguió acostada mirando el techo. Inmóvil con la única sensación del colapso del colchón bajo su peso. Con el único ruido de la escasa respiración que necesitaba para seguir casi dormida. Una nueva vida. Una casa. Suya. Aunque fuese una casa pequeña. Se durmió. Quizás varios días.Sueños y pesadillas inmobiliarios. Pisos que se anunciaban de cien metros y había que entrar de lado. Amueblados con dos sillas. Bien orientados... hacia el suelo. Sin ruido... junto al tren. Bien iluminados ... por las tejas que faltaban por el techo. No se iba a levantar más. Sus ilusiones habían muerto en esa cama, en ese colchón viejo lleno de ácaros sobre un somier de muelles desvencijado. Durmió. Un sueño horrible sin pesadillas con el cuerpo empapado de sudor frío y el pecho aplastado por la opresión de la angustia. Hasta que al final una luz. Blanca. Reflejos perlados que le inducían una gran tranquilidad. Durmió. Sólo durmió Otros tantos días. Desaparecieron los ladrillos, los ascensores, las escaleras, las terrazas, los ventanales, las cocinas, los trasteros y las bombas de calor. Paz. Sosiego y sueño. Lo necesitaba. Quizás. Quizás si seguía así se vería con fuerzas para abandonar la cama alguna vez. Ahora no. Estaba tan cómoda. Y no sentía ningún ímpetu. Ninguna necesidad. Se sucedieron varios días de sol muy hermoso. Se tapó la cabeza con la almohada. Cerró las ventanas y siguió durmiendo. No le gustaba el sol. Después de días de anticiclón una súbita borrasca. Un chaparrón que repiqueteó contra las ventanas. El ruido de la lluvia la activó. NO se había dado cuenta que a lo largo de tantos días había estado desnuda, sin embargo su cuerpo permanecía lampiño incluso en zonas que antes eran hirsutas. Se miró al espejo. Tenía la boca rebosante de babas. No era pasta dentífrica, eran babas claras y espumosas. Se enjuagó la boca, pero por más que se la limpiaba, siempre brotaba de la comisura un hilo de babas. En realidad no le molestaba. Abrió el frigorífico. Había lechuga, acelgas, algo pochas, pero las devoró con fruición. Sorbió el olor a tierra mojada. Por la tarde advirtió un pequeño bulto en la espalda. Se fue a dormir después de haber encargado varios kilos de acelgas y lechugas para el día siguiente. Despertó por la mañana cuando un chispeo reverdeció los parterres que se habían oreado el día anerior. El bulto había crecido. La baba que se suspendía de su comisura se enredaba y se solidificaba en torno al bulto que cada vez era más prominente aunque no le molestaba, incluso encontraba con él y su crecimiento un confort que no llegaba a explicar. Cuatro días después el bulto, con su costra, dejó de crecer. A la vez observó que podía girar la cabeza ciento ochenta grados sin dolor o arrastrar los dedos en flexion dorsal hasta la muñeca o hacer una trenza con los brazos. Los huesos se habían disuelto para formar el caparazón en que esa noche durmió confortablemente. Abandonó su vieja casa sin despedirse y salió en una noche húmeda a disfrutar entre la verdura de una nueva vida.
domingo, 7 de enero de 2018
EL DERRIBO
Se había llegado a derribar después de décadas. El bloque de ronda de Levante saltó la época de la especulación inmobiliaria. Algunos vecinos marcharon. A otros los desalojaron. Después vinieron los ocupas que fueron desalojados.Y ahora estaba él maquinista inexperto en su primer derribo. Mintió en su curriculum sólo tenía experiencia en carretillas elevadoras. Y lo elevó a bulldozer de doce toneladas. Y ahi estaba. En Murcia. En Ronda de Levante. Haciendo un derribo que se pude considerar histórico. Se notó su bisoñez en uno de los primeros avances, un trozo de muro cayó fuera del reciento y a punto estuvo de aplastar a un transeúnte. Y el caso es que él experto no era, pero se había visto todos los tutoriales de youtube y juraria que había actuado bien en un muro de ese tipo. Seguro. Había hecho lo que decía con claridad el tutorial. Pararon el derribo. REvisó en wikipedia y comprobó que había obrado según todos los protocolos. El muro debería haber caído hacia el interior del edificio y no a la acera de Ronda de Levante. No podía dormir. Se había esmerado y algo no había salido bien. No era su culpa. No se fiaba. Si había cualquier problema lo usarían de chivo expiatorio. Cogió una linterna y por la noche saltó a la obra. Se saltó el sello policial y subió entre cascotes. Entrar en un derribo es muy arriesgado. El problema había estado en un muro exterior del tercero. Subió la escalera peldaño al peldaño. Crujía. A cada paso le caía polvo de yeso y algún pequeño cascote. En el segundo la escalera había desaparecido. No podría llegar. Una cuerda. La ató y saltó. Se resbaló y quedó colgando. Se pensó gilipollas, pero tenía que saber la verdad. Tenía que saberlo. Los tutoriales no mienten. Consiguió retreparse y llegó al tercero. El suelo estaba en muy mal estado. Lleno de grietas y con un hueco enorme en medio. La linterna se le apagó. Si la dejaba reposar podría disfrutar de unos instantes de luz mientras la luz de la luna le permitía moverse con mucho cuidado. Se asomó por el resto del muro. Al otro lado Ronda de Levante. Debajo el trozo de muro sobre la acera. Podía haber causado una desgracia. Miró el muro. Lo observó. Lo comparó con el de la habitación de al lado, El hueco entre los tabiques de la pared exterior era mayor en la zona del muro que habia cedido con el empuje sobre el tejado y el tabique interior más separado y más endeble. Encendió la linterna que le brindó un destello. Ropa. Se pagó. El móvil. Alumbró con la linterna el hueco entre los dos muros. Ropa de mujer. ajada y en el suelo un cráneo humano con restos de cabello. Con la linterna observó que se habían preocupado de enlucir el interior. Un trabajo meticuloso. Se reconocía líneas de raspado. Arañazos de arriba abajo en la pequeña cavidad. La habían encerrado con vida. Tomó fotos. Los destellos azules de un coche de la policía le hacen ocultarse. Baja por la escalera contigua que no ha sido derribada. SE cae dos veces entre los cascotes. Lleva el pantalón roto y una herida en la pierna. Coge la moto y se va a casa. Mira las fotos en el ordenador. No hay duda. Una mujer muerta quien sabe cuando. Ignora el motivo, pero lapidada por eso el muro no cayó como se esperaba. Se acostó.
Una semana después le avisaron al despacho de la agencia de derribos. El derribo se reanudaba. Los agentes de los bomberos y la policía judicial habían inspeccionado el edificio. También la falsedad de su curriculum. Estaba despedido. Debía dar gracias que se había podido tapar su negligencia y así continuar el derribo y después la promoción de viviendas. Iba a replicar. A mostrar las fotos. Miró por la ventana. El edificio había sido completamente derribado. Le preguntaron si quería decir algo. Respondió que no. Se marchó.
Una semana después le avisaron al despacho de la agencia de derribos. El derribo se reanudaba. Los agentes de los bomberos y la policía judicial habían inspeccionado el edificio. También la falsedad de su curriculum. Estaba despedido. Debía dar gracias que se había podido tapar su negligencia y así continuar el derribo y después la promoción de viviendas. Iba a replicar. A mostrar las fotos. Miró por la ventana. El edificio había sido completamente derribado. Le preguntaron si quería decir algo. Respondió que no. Se marchó.
sábado, 6 de enero de 2018
LA GOTA ROJA
La tormenta invernal escampó deprisa. El sol la empujó hacia el mar. Miré por la ventana. Pensábamos salir antes, pero esperamos al final de chaparrón. El tiempo seguía inestable. aprovechamos quehabía escampado para salir. Era una casa vieja de dos plantas. Una casa de ochenta años o más. del voladizo de teja pendían y caían goterones que se estampaban contra el suelo. Esquivé las zonas de estallido. Pasé la fachada de la casa a la casa vecina de la misma o más edad pero menos porte. Un grueso goterón rompió en la parte lateral y la patilla de mi gafa. Dí un paso atrás. Me quité las gafas para limpiarlas con el faldón de la camisa, un automatismo, pero miré la mancha de la gafa y las salpicaduras de mi hombro. Rojo. rojo vivo y brillante, el mismo color que el charco que se habíaformado en el suelo. Extendí el dedo, palpé la sustancia entre los pulpejos . No tuve que agacharme mucho para captar el olor acre de la sangre. Seguía gotenado lenta. La casa estaba abandonada. El último de sus propietrios murió al menos diez años antes. Ahora está tapiada desde que fue ocupada hace dos años. Sangre del tejado. Un pájaro. Tendría que ser un avestruz a tenor del charco que rebasaba la acera y corría por la calle hacia el sumidero. Las avestruces no vuelan tan alto y por aquí, salvo que llegue un circo, no hay. Podía seguir mi camino y dormir una siesta que necesitaba. Pero no. La cuiosidad pudo. Regresé a la casa. Miré lo que se vislumbraba del tejado. Nada. Hacía viento. Entre dos ráfagas me pareció escuchar un quejido. Ahí dudé. Quien podía quejarse en el tejado de una casa deshabitada medianera con la de mi familia. Un ladrón. Eso explicaba todo, estaría esperando nuestra ausencia para entrar a robar y se ha herido. La policía y una ambulancia. De nuevo el silencio entre dos ráfagas qujidos,esta vez más débiles. Un ser humano herido en el tejado, gravemente herido, a punto de expirar. No podía permanecer impávido ante el sufrimiento y la muerte tan cercana. Una escalera de mano. Subí al tejado. Caminé con cuidado entre las dos aguas. El tejado de la otra casa estaba pandeado. Ví el reguero rojo que corría hasta el alero. Lo seguí. En el alero quedaba a la calle había una chimenea doble , junto a ella un depósito de agua. En la base de ambos reconocí un pie. Calzado con una sandalia. No lo veía moverse. Una sandalia atada a la pantorrilla en invierno curioso calzado para un ladrón, salco que sea minimalista como los corredores. Insistí en el aiso a la policía y al ciento doce. Quedaban cuatro meses para poder socorrerlo. Di un paso.El tejado crujió a mi paso.Me acosté boca abajo para avanzar a rastras. Alcancé con la mano la chimenea. me acerqué. Miré la parte de atrás. Estiré la mano. Cogía algo como tela. Tiré para acercarme y se soltó.Miré lo que había en mi mano. Tres plumas blancas con algunos ribetes dorados. Me incorporé y rodeé la chimenea helada. Al otro lado había un ángel. Falda de tablillas como los romanos. Una pechera dorada. Cabello rubio y ojos azules, Me miró con la mirada más dulce que nunca había visto. Un hilillo de sangre brotaba de la comisura de su labio. La antena se le había intriducido por la axila y salía por el otro costado, de donde brotaba la sangre. Urgí a los servivios de emergencias. A las afueras del pueblo ya se oían las sirenas. Tapé con la mano el flujo de la sangre. Me miró con los ojos casi sin brillo. Fue entonces cuando el cielo se iluminó. Una burbuja de fuego se acercó a mi. Sentí varios seres alados, pero el brillo cegaba. Si pudiera recordar, aseguraría que había música de aspas. El brillo terminó. La sangre desapareció. Un guardia civil subio al tejado. Me dijo que bajase. Me preguntó donde estaba el delincuente. No le repsondí. Bajé. Me pidio explicaciones. Le dije si podía acogerme a la quinta enmienda. Me dijo que veía demasiado cine y que debería pensar en dejar el alcohol. Asentí. Se marcharon. En el suelo de la calle no había sangre. Hacía frío. Metí las manos a los bolsillos y me pinché. Saqué la espina. Una pluma con ribete dorado. sonreí Miré al cielo y muy lejos había un punto muy muy brillante
viernes, 5 de enero de 2018
PASILLO (2)
"¿Cuanto tiempo lleváis aquí?" "No mucho, dos días" "Hemos tenido suerte, es un pasillo muy ventilado" "Mucho, y cerca del baño que tambien se agradece" "Sí. El pasillo quince sí que es malo. sólo puede entrar un familiar y si es muy delgado, y como alguien tenga una urgencia, entre que se apartan pacientes y familiares está listo" "Nosotros no. Esto es un gusto de pasillo. Los dos días se han pasado en nada" "Qué buen aspecto tiene vuestro familiar" "Es mi padre. Antes era muy guapo" "Lo sigue siendo" "Pero ya no se mueve. Con el tiempo se ha quedado rígido" " El mío también, rígido y callado. Desde que está en silencio estamos mucho mejor. Lo queremos más" "¿Sí?" "Antes era insufrible. Ahora silencio. Algún quejido pero silencio" "Y ¿os come bien?" "Ahora sí" "Habría jurado que no" "Comer comer...Para chuletones no está" "¿Es vegano?" "¡No!" "Ja ja perdón. Era una broma" "Desde que le pusimos la gastrostomía le metemos la comida molida directamente al estómago. Va mucho mejor. Más cómodo para todos y ha medrado" "Está lustroso" "Siempre tuvo un cutis muy juvenil, para lo demás un Neanderthal" "El nuestro era muy amable. siempre estaba pendiente de todo y de todos, qué hombre más bueno. Lo querían todos los vecinos, pero un ictus de tronco lo dejó así. Hubo un momento en que parecía que volvía en sí, pero fue un espejismo" "Se le ve feliz" "Es el gesto. Un gesto como una sorisa, pero cuando le duele también hace el mismo gesto con lo que no creo que tenga que ver con felicidad" "En cualquier caso le embellece mucho" "Gracias en su nombre, pero no creo que le sirva de mucho" "¿No lleva pañales?" "Desde que le extirparon en tumor del colon tiene una colostomía definitiva" "¿Qué es eso?" "Las cacas van a una bolsa" "Qué práctico. Vamos a pedir que se la pongan a mi padre" "No eso no es como la gastrostomía, si no hay una enfermedad en los intestinos no se hace" "Pues qué pena. La bolsita y a la basura" "Es un poco más complicado" "Se me ocurre algo" "Dime" "Podíamos cambiar a nuestros padres" "Creo que no he comprendido nada" "Sí. Los cuidados son monótonos, los cuidadores están estresados siempre" "Eso es verdad" "Los cambiamos una temporada y así al menos mientras nos familiarizamos con los cuidados estaremos más entretenidos. Aprender siempre entretiene" "Parece una gran idea. Pero cómo lo hacemos. ¿Engañamos a los médicos y nos intercambiamos en la calle?" "No. Seguro que hay alguna fórmula legal para hacerlo, si no podrían acusarnos de secuestro" "Ellos no nos iban a denunciar" "Ellos no, pero seguro que algun médico , enfermera o vecino entrometido sería capaz de denunciar" "¿Preguntamos en atención al usuario?"
"Buenas noches señorita" "¿Quien es su familiar?" "En realidad son dos familiares" "¿Familia entre sí?" "No. Familiares distintos.Ellos son de un señor y nosotros de otro" "Entonces tendrán que entrar de uno en uno . Lo que hablemos es confidencial" "A nosotros no nos importa, de hecho lo que queremos consultar implica a ambos" "Ah" "Es cierto" "¿Y bien?" "Queremos cambiar a nuestros respectivos padres,temporalmente" "¿Cómo?" "Sí. cuidar siempre del mismo modo es aburrido. Si cambiamos de padre tendremos otro aliciente" "¿No se están burlando de mi?" "Nos ha visto reírnos" "No. Lo consulto con la asistente social. Baja en un momento"
"Quieren cambiar de padres porque se aburren de los cuidados" "Esencialmente así es" "Me encantan las personas entendidas" "REquieren muchos cuidados y se hacen monótonos" "Vale. Pero según mi fichero ninguno de los dos pacientes está en casa" "No, está en la residencia" "El nuestro también" "Entonces y no es por inmiscuirme qué cuidados les van a dar. Los de siempre" "Lo puedo solucionar. ¿sus familiares están de alta?" "Sí. No estaba tan grave como parecía" "El nuestro tampoco" "Pepa . ¿EStán hechas las ambulancias y los traslados?" "Déjame ver. Sí las ambulancias los están esperando en la puerta" "Entonces podemos solucionarlo" "No nos va a hacer firmar mucho papeleo" "No. Acompáñenme. Familia A, este es el señor A" "Sí" "Familia B, quédense aquí. Cuando la ambulacia arranque, alcen su mano derecha si son diestros y la izquierda sin son zurdos y se despiden. Familia A. Ustedes hacen lo mismo con el paciente B" Las ambulancias parten. "Qué alivio" "DEsde luego" "Ha sido usted muy amable" "Es mi deber. Feliz Navidad"
"Buenas noches señorita" "¿Quien es su familiar?" "En realidad son dos familiares" "¿Familia entre sí?" "No. Familiares distintos.Ellos son de un señor y nosotros de otro" "Entonces tendrán que entrar de uno en uno . Lo que hablemos es confidencial" "A nosotros no nos importa, de hecho lo que queremos consultar implica a ambos" "Ah" "Es cierto" "¿Y bien?" "Queremos cambiar a nuestros respectivos padres,temporalmente" "¿Cómo?" "Sí. cuidar siempre del mismo modo es aburrido. Si cambiamos de padre tendremos otro aliciente" "¿No se están burlando de mi?" "Nos ha visto reírnos" "No. Lo consulto con la asistente social. Baja en un momento"
"Quieren cambiar de padres porque se aburren de los cuidados" "Esencialmente así es" "Me encantan las personas entendidas" "REquieren muchos cuidados y se hacen monótonos" "Vale. Pero según mi fichero ninguno de los dos pacientes está en casa" "No, está en la residencia" "El nuestro también" "Entonces y no es por inmiscuirme qué cuidados les van a dar. Los de siempre" "Lo puedo solucionar. ¿sus familiares están de alta?" "Sí. No estaba tan grave como parecía" "El nuestro tampoco" "Pepa . ¿EStán hechas las ambulancias y los traslados?" "Déjame ver. Sí las ambulancias los están esperando en la puerta" "Entonces podemos solucionarlo" "No nos va a hacer firmar mucho papeleo" "No. Acompáñenme. Familia A, este es el señor A" "Sí" "Familia B, quédense aquí. Cuando la ambulacia arranque, alcen su mano derecha si son diestros y la izquierda sin son zurdos y se despiden. Familia A. Ustedes hacen lo mismo con el paciente B" Las ambulancias parten. "Qué alivio" "DEsde luego" "Ha sido usted muy amable" "Es mi deber. Feliz Navidad"
jueves, 4 de enero de 2018
500 ANEMIA 5 ª temporada 7ª entrega
Primera hora de la madrugada. He llegado a casa ya anochecido. Al este entre nubes rectas el reflejo naranja de lo que ahora llaman superluna. Un color naranja casi fuego pero estástico que presagia algún evento. Tengo ganas de escribir. 500 Una cita importante. A medianoche. En la cocina, porque en el despacho está puesto el Belén. Apago las luces. Dejo sólo un foco para iluminar el teclado y comienzo con este preámbulo. La temperatura baja primero casi imperceptiblemente, como cuando en un verano tórrido entra una mínima brisa, después de forma más decidida. Me pongo el forro polar y una braga en el cuello. Detrás de mi una cristalera de aluminio con dibujo de palillería. Los cristales se empañan. Vlad toma forma corpórea en la galería. Da dos pasos y se pone junto a mi en la cocina. Elegante en su traje estilizado de Armani. El semblante más relajado que en otras ocasiones. Se sienta a mi izquierda en lugar de acosarme a mi espalda. "14 de marzo de 2012 ast" "Sí. Nos conocimos, o mejor te tomé prestado de la historia y la literatura universal. Mucho tiempo" "Para mí un instante" "Claro, pero no me negarás que ha sido intenso" "No te lo voy a negar. Los momentos más intensos de mi existencia mortal e inmortal" "Nunca llegué a comprender tu deseo imposible de volverte humano" "Ast. ¿Me lo preguntas tú?" "Yo soy humano" "Yo lo fui y ahora no lo soy pero hay cosas que echo de menos" " La compañía" "Algo más" "Te entiendo. Eres un ser melancólico, los seres melancólicos tienen el enorme atractivo romántico de la fatalidad. Eres inmortal y sufres" "Como si el único sufrimiento de los vivos fuese la muerte. Hay personas que encuentran en la muerte la solución" "Los suicidas o los desesperados con la eutanasia" "Una solución" "Final" "Para ellos sí" "Tu trabajo nocturno en la Arrixaca te permitió sentirte humano" "Sí. Me empapé de humanidad, me sentí uno de ellos, gracias a ese suculento banco de sangre pude prescindir de sorber sangre de desgraciadas" "Fue una crisis de la sanidad murciana los estragos que causabas en el banco. Eres un glotón" "A veces me pasé. La sangre me rejuvenece y casi acabo en el útero materno. Ja ja ja" "Te estás haciendo murciano. Eres socarrón como nosotros" "Me gusta Murcia. Me gusta su gente y me encanta su sangre" "Saliste de la Arrixaca y te sentiste solo" "Me sentí solo. Fue cuando deseé ser humano. Leí y viajé todo el mundo buscando esa posibilidad pero era imposible. La única forma de recuperar la dimensión humana para un vampiro es morir" "Te costó resignarte" "Me costó. Mucho. Me cambió más que quinientos años de existencia inmortal" "Y ahora estás mejor. Se me ocurrió crearte un personaje, tu enemiga Santi y tenéis una relación muy ...intensa" "Una relación complicada, ella tiene la obligación de acabar conmigo y si puede lo hará" "Sin embargo ha tenido ocasiones y ha renunciado a acabar contigo. Y eso que te culpa de la muerte de su padre" "Yo tampoco he acabado con ella" "¿Y no has pensado llevarla al mundo eterno de los muertos contigo?" "Prefiero morir yo. Lo prefiero" "NO dudas" "No dudo. De Santi me atrae lo que es. su odio a los vampiros. Su energía, su coraje, su historia y su futuro. No la deseo eterna sino terrenal. Deseo el sabor dulce de la vida , detesto el regusto acre de los muertos. Morir yo. Mil veces. Mucho mejor" "Vlad estás...." "Calla. No lo digas. Sí lo estoy." "Vlad tengo que hacerte una confesión" "Para ser mortal eres muy misterioso ast" "Te pido disculpas porque no te he situado en contexto" "No te comprendo" "Santi ¿quieres pasar?" "Maldito alcahuete" Los ojos de Vlad se iluminan con el brillo de una vida que se le arrebató. Entra Santi y lo mira. Viene sin la estaca. Se miran. Se acercan, Al este hay una luna naranja, una superluna que resalta con el aspecto naranja esmerilado del cielo. "He terminado. Os dejo solos. Me voy a dormir que estoy cansado"
miércoles, 3 de enero de 2018
LA EÑE
Me he puesto a escribir el relato 499. ¡499 qué pasada!. Con ahínco, y el tema que no salía, He pensado en el Roscón, pero conociendo el mundo de ast habría salido algún monigote con vida de la nata o el chocolate. Además los roscones es uno de los principales motivos de desacuerdo, si deben llevar o no fruta escarchada si hay que comerlos de nata o de chocolate o crema pastelera o aun mazapan. Sólo están de acuerdo en que a quien le sale el haba debe pagarlo, pero la costumbre no siempre se respeta. Definitivamente no. 500 será una fiesta. 499 será casi una fiesta. Un motivo que induzca al conflicto no me apetece nada nada. Habitualmente pienso el titulo, lo visualizo, dejo la mente en blanco y dejo fluir las palabras que me apetecen ese día. Hoy he decidido hacerlo distinto. Escribir sin título. He mirado el teclado. Mi teclado. La ñ había desaparecido. ¿Cómo puedo escribir en Spain sin esa letra? Puigdemont que ya ha pasado por este folio recomendaría sustituirlo como ellos hacen por ny, pero no.No pienso poner ninguna ny salvo que sea como acrónimo de New York.Pero ¿quien se ha llevado la tecla?. Miro a mi alrededor. A la derecha en el brazo de mi sillón hay sentado en un hombrecito. Unos 15 centímetros de talla. Me mira. Sonríe. Cuando sonríe se le hacen dos hoyuelos en las mejillas. Viste un kimono de karate. "Karamklass , digo Carlos. ¿Qué haces ahí?" "Estoy" "Pero tú eres un tiarrón. y mides menos de un palmo" "Escalas" "¿No tendrás nada que ver con mi letra entre la ene y la o?" "No sé" "sí sabes" "DEjamos de pelearnos de pequeños, después aunque no nos vemos mucho nos llevamos bien. De hecho la cabecera del blog y del perfil de facebook me la dibujaste tú" "Ahí le has dado" "¿Pero quien eres?" "En realidad soy un santon del kárate clásico que he tomado forma de Carlos para visitarte" "En chiquitín" " Las figuras de los santones suelen ser de ese porte" "Y qué es lo que te ha molestado. La cebecera y la figura de facebook siguen ahí" "Ya, pero ni un cameo para Carlos, ni un sólo personaje. Eso no es gratitud" "Ahora que lo dices es verdad. He sido un ingrato. La cabecera del blog es la suya y ni un protagonista" "Ni un secundario. Nada" "Podemos solucionarlo" "Ya lo estamos solucionando" "¿Qué?" "Está saliendo en tu relato de hoy" "No sé exactamente si he empezado a escribir o si estoy tanteando" "Estás escribiendo ast. No seas chulito. Estás escribiendo. Estás evitando las letras entre la eme y la o pero estás escribiendo" "NO me digas que tienes la letra" "Puede ser" "Tú tienes la letra. Dámela ahora mismo" "Escribe algo que merezca la pena donde Carlos se luzca y te la doy" "Carlos es mi amigo y no te necesita a tí para salir en uno de mis relatos" "Ya veo ya. Casi 500 y si no llego a venir. Porque el 500 será para ese remilgado inmortal, ¿cómo se llama?" "Vlad" "El mismo" "Pero él no se enfada" "Se lo has preguntado tú" "No, Hace tiempo que no lo veo sigo su blog y su obra por las redes pero no lo veo" "Y es tu amigo" "Sí. La vida se lía se lía." "Y si te devuelvo la letra ¿que me das?" "El relato está casi hecho, santón bajo la forma de Carlos" "Es cierto. Aquí lo tienes. Yo mismo te la encajo" "Coño, santón tacaño glotón de Santoña, no te pongas ñoño que te apaño" "Y viva España" "Viva España con la virgen maña que no engaña" "qué gustico la eñe" "Pero coño claro y muchas gracias Carlos por la cabecera. Me sigue gustando mucho aunque ya peino algunas canas más. Sirva esto de homenaje al gran artista que eres. ¡Que tenga que recordarmelo tu santón.! Satón . ¿Donde estás? Santón. Se ha ido"
martes, 2 de enero de 2018
EL PASILLO
"Enfermera me estoy meando" "Ahí tiene usted la botella" "A mi me gusta mear en el váter.No voy a mear en ninguna botella, y menos aqui que pasa todo el mundo" "Haga usted lo que quiera" "¿Puedo ir al váter?" "Inténtelo. Coja el suero y lo tiene al final del pasillo" "Pos voy para allí. Bájeme la barandilla de la cama que yo sólo no puedo" "Espere, a ver si se va a caer. Llévese este suero. Estoy muy atareada, urgencias está a reventar, si no le acompañaría" "No se preocupe. ¿Al fondo?" "Sí" "Ahora no hay nadie esperando. Apresúrese" Balanceándose sobre cada una de las caderas se acerca a la puerta del baño. Espera. Empuja los muslos contra sí para sujetar la uretra que ha quedado desprotegida después de su operación de próstata. Toca el pomo. Está bloqueado. De vez en cuando algún ruido en el interior. Después silencio de quien se sabe observado en su intimidad. El anciano que se mea. Alguna gota que se escapa. Necesita una alternativa. La botella no. Regresa a su cama. No recuerda donde está . Avanza hasta el fondo de un pasillo donde todas las camas están ocupadas. Al fondo a la izquierda una puerta contraincendios.Alguien la ha bloqueado para que no se cierre. Algún fumador furtivo. Se apresura. Sale. Hace freco. Camina junto a la pared del hospital. Cuando cree que tiene suficiente intimidad se saca la chorra y mea. Le cuesta comenzar. Respira, vuelve a respirar. Contrae el abdomen. Lo relaja. Y siente el alivio. Va descalzo, inevitablemente se chapotea los pies. Suspira: Hace frío y regresa. La puerta está cerrada. "Cagüendios con lo a gusto que me quedao" Llega una ambulancia con todas las luces a toda marcha. Abren por detrás. No puede evitar olisquear. Un paciente intubado. El médico que asiste al paciente intubado, tiene el tubo tapado, con el pulgar, lo ha visto claramente. No es médico, no es joven y nunca fue muy listo, casi no tiene estudios, pero si a un tío le pones un tubo para garantizar su respiración, si tapas el tubo con el dedo el tio no respira. Además el médico ha hecho el gesto de verse sorprendido. Conecta ahora sí el respirador. Una enfermera lo mira al entrar y mira de reojo al paciente, cierra la puerta tras ellos y mira al anciano que busca las sombras para ocultarse. A los quince minutos sale el médico de la ambulancia. Enciende un cigarro y se aleja de las luces de la puerta. Poco después sale la enfermera que cerró la puerta. Disimula con los brazos cruzados. Zigzaguea. Distingue al médico. Sigue en su zigzag hasta situarse junto a él. Le saluda como si fuese algo fortuito, pero enseguida toman un tono de conversación amigable pero que se va agitando con el tiempo. El frunce los labios. Niega. Ella se calla y lo mira fijo. El extiende dos dedos y roza los suyos. SE abre la puerta de urgencias.Sale el conductor de la ambulancia. Lo miran. El paciente ha muerto.El médico y la enfermera se miran. Resoplan con alivio y se cogen de nuevo dos dedos de la mano. El anciano los mira fijo.Ellos lo miran. El médico se ha puesto nervioso. Mira a la enfermera. Ella mira al anciano y se cruza el cuello con la uña. El anciano ha comprendido. Se gira y toca al cristal de la puerta por la que ha salido. Un residente lo ve. Le abre y lo conduce a su cama del pasillo de urgencias. Se acuesta y mira a los dos lados. No vienen a por el.No cuelga el suero.Lo oculta debajo de la almohada. Va a llamar a la enfermera. Tiene que alertar a las autoridades del crimen que ha presenciado, pero es inútil. Con diagnóstico de Alzheimer nadie lo va a creer, de hecho él ya está dudando de si ha visto algo. Tiene ganas de orinar. La enfermera no le dijo al final donde estaba el baño.
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