Nacíó normal. Según lo cánones. Un buen apgar. Peso perfecto. Llanto sonoro y el meconio expulsado a su tiempo. Caminó antes de un año. Leyó a los tres y escribía a la perfección antes de los cuatro. Su madre siempre recordaba un parto sencillo. Un apretón y el niño estaba fuera, cogido en el aire literalemte por la comadrona. Buen alumno de sus profesores. Excelente hijo de sus padres. El mejor amigo de sus compañeros. Criarlo fue un placer para sus padres, verlo una delicia para sus vecinos,nadie podía recordar una anécdota desagradable, y sin embargo todos recordaban momentos en que sus ideas o sus comentarios enriquecían los proyectos de la comunidad. Lideró varias asociaciones. Reclamó al ayuntamiento de forma razonada espacios de bienestar para los vecinos. Y a la vez estudiaba. Con notas magníficas, las mejores.que le permitían mantener una beca sin la cual no habría podido seguir estudiando. Dormía tres o cuatro horas. La vida era un privilegio y tenía que ser vivida con intensidad. su inteligencia, su capacidad que todos le halagaban tenía que regalarla al mundo. Ideas. Siempre ideas. Novedosas. Apropiadas. Espontáneas y frescas. Las neuronas a mil por hora. Cuanto menos tiempo, cuanto más de última hora eran las propuestas o los encargos, más rápido, con más precisión funcionaba. Sin fallos.
Un día su cerebro se paró. Stop. No fue un ictus o una apoplejía. No sufrío un tumor cerebral, ni una enfermedad desmielinizante, tampoco fue consecuencia de un traumatismo. Ocurrió. simplemente ocurrió. amaneció. Abrió la ventana y supo que desde ese instante su cerebro se había detenido, los pensamientos de la noche anterior y quizás los sueños que apenas recordaba, fueron los últimos. No tuvo la consciencia de que se tratara de algo triste. No se sintió estresado ni abrumado. Le pareció algo natural.. Había ocurrido. Su nuevo ser sería incapaz de admirar creaciones de su ser antiguo. La creatividad desapareció. Un cerebro detenido, sólo responde a automatismo, reflejos más o menos condicionados, instintos y algunas pasiones poco elevadas. No fue al médico porque no lo creyó necesitarlo, pero sus compañeros, sus amigos, sus clientes decidieron llevarlo a un prestigioso neurólgo, quien certificó la parálisis de su cerebro, pero no supo decir a tenor de las pruebas, si esa parada era una parada definitva o una parada biológica que pudiese conducir a una recuperación de un racioncinio no ya brillante sino medianamente normal. Recomendó que lo viera un psiquiatra. Lo encontró deprimido, pero mientras que no se diagnosticase su mal, no podía poner un tratamiento correcto. Recomendó el reposo y el psicoanálisis por si fuese alguna especie de conversión histérica. Quisieron llevarlo a especialistas de otras ciudades o de otros países, pero estaba ya cansado, pidió ayuda para ganarse la vida con un cerebro tan justo. Lo pensionaron de forma miserable pero con sus pocos gastos suficiente para no pasar hambre o frío. Se fue a vivir a una casa pequeña con un huerto de quince metros cuadrados donde plantaba las rosas más hermosas del vecindario. Una mañana sintió que su cerbro había despertado, era capaz de trabajar deprisa, más deprisa que nunca y contra presión. Se había curado. Su don había vuelto. Miró las rosas, los claveles, los pensamientos y los geranios. Quitó toda luz de su gesto y fingió la parálisis de su cerebro.
lunes, 16 de abril de 2018
BOLOÑESA
En cocina me gusta la intuición.Unas normales generales. Un poco de sentido común. Mucho de amor por los ingredientes y por los comensales. Y afición a partir en trozos, a darlos al fuego o a la sal o al vinagre. Todo el mundo piensa en carnes, o en pescados salvajes, hortalizas exóticas que no usaron tus abuelos, pero yo cuando pienso en cocina pienso en los nexos. Ingredientes sencillos que ligan a los otros, sin protagonismo en primer plano pero imprescindibles, la harina, el ajo, la alcachofa, el puerro, y sobre todos la cebolla. Quito las capas secas, la parto en dos , la apoyo en la tabla secciono en los cuatro sentidos del espacio para obtener porciones. Después echar el aceite en la olla, coger la tabla, empujar con el dorso del cuchillo los trozos de cebolla en las manchas de aceite y hacer el sofrito o simplemente pochar ya sea a fuego rápido o lento. Modestia culinaria. Lo reconozco, pero con un inconveniente que no evito con las múltiples mitos que existen, cunaod parto cebolla lloro, desconsoladamante, con un llanto que solo para cuando una vez destrozada la someto al fuego. Ni mojar el cuchillo ni nada. Lágrimas y más lágrimas.
Ayer tocaba salsa boloñesa. Tomate, un poco de zanahoria, mixto de carne picada cerdo-ternera un poco de pimiento y para empezar cebolla. La tabla. El cuchillo. Bien afilado. La cebolla. Fuera las dos capas de secas exteriores. La apoyé. Comencé la incisión por su ecuador. Y por primera vez no lloré. Ni una gota. Nada. Mis ojos se habían secado. Nada de nada. Parpadeé. Volví a parpadear. Cogi el cuchillo y seguí incidiendo. Se escuchó un llanto, pero no solo un llanto silencioso de lágrimas como el mío, sino un llanto sonoro. De nuevo la incisión y de nuevo el llanto. Mis ojos seguían secos. Miré la tabla. Miré el cuchillo con la hoja a medio clavar en la cebolla, y un charco de jugo de cebolla se formó. Miré con más detalle y de la incisión brotó un reguero de gotas que confluyeron en el charco entre la cebolla y la tabla. Volví a incidir. De nuevo el llanto, el charco se agrandó y la cebolla vibraba con cada gemido. Aparté el cuchillo.Por un instante siguieron las lágrimas de la cebolla y la vibración de su llanto. Me apenó. Había cambiado su llanto por el mío.Lacebolla que pensaba emplear en mi boloñesa lloraba antes de ser sacrificada. a punto estuve de llorar con la emoción de la liliácea. apoyé los brazos en el poyo y rompí a llorar. Por la emoción y por la duda. cómo sacrificar a un ser capaz de llorar, pero por otro lado cómo completar la boloñesa, con puerro. Levanté la cabeza. Ya no fluían gotas de sus entrañas hendidas. No gemía. Quizás ya había muerto. Una vezz muerta qué impedimento podría tener para emplearla en mi salsa. volví a cortar. y el llanto , las lágrimas y los gemidos regresaron. Le pregunté por qué lloraba. Primero no tuve respuestas. Le exigí que me respondiese, lo que siempre había enriquecido mi boloñesa me iba arruinar la comida. Por fin habló. Una respuesta. dijo que no lloraba. Le insistí en las lágrimas que brotaban de sus entrañas. Me dijo que no era de tristeza, que tampoco yo había llorado de tristeza al pelar y trocear otras cebollas. En eso llevaba razón. Sólo que ahora ocurría exactamente lo contrario. Era la cebolla quien lloraba. Le pregunté si tenía algún inconveniente entonces en que la trocease. Me dijo que no. Ese era su destino desde que fue plantada. Se despidió. La troceé. La boloñesa salió muy buena
Ayer tocaba salsa boloñesa. Tomate, un poco de zanahoria, mixto de carne picada cerdo-ternera un poco de pimiento y para empezar cebolla. La tabla. El cuchillo. Bien afilado. La cebolla. Fuera las dos capas de secas exteriores. La apoyé. Comencé la incisión por su ecuador. Y por primera vez no lloré. Ni una gota. Nada. Mis ojos se habían secado. Nada de nada. Parpadeé. Volví a parpadear. Cogi el cuchillo y seguí incidiendo. Se escuchó un llanto, pero no solo un llanto silencioso de lágrimas como el mío, sino un llanto sonoro. De nuevo la incisión y de nuevo el llanto. Mis ojos seguían secos. Miré la tabla. Miré el cuchillo con la hoja a medio clavar en la cebolla, y un charco de jugo de cebolla se formó. Miré con más detalle y de la incisión brotó un reguero de gotas que confluyeron en el charco entre la cebolla y la tabla. Volví a incidir. De nuevo el llanto, el charco se agrandó y la cebolla vibraba con cada gemido. Aparté el cuchillo.Por un instante siguieron las lágrimas de la cebolla y la vibración de su llanto. Me apenó. Había cambiado su llanto por el mío.Lacebolla que pensaba emplear en mi boloñesa lloraba antes de ser sacrificada. a punto estuve de llorar con la emoción de la liliácea. apoyé los brazos en el poyo y rompí a llorar. Por la emoción y por la duda. cómo sacrificar a un ser capaz de llorar, pero por otro lado cómo completar la boloñesa, con puerro. Levanté la cabeza. Ya no fluían gotas de sus entrañas hendidas. No gemía. Quizás ya había muerto. Una vezz muerta qué impedimento podría tener para emplearla en mi salsa. volví a cortar. y el llanto , las lágrimas y los gemidos regresaron. Le pregunté por qué lloraba. Primero no tuve respuestas. Le exigí que me respondiese, lo que siempre había enriquecido mi boloñesa me iba arruinar la comida. Por fin habló. Una respuesta. dijo que no lloraba. Le insistí en las lágrimas que brotaban de sus entrañas. Me dijo que no era de tristeza, que tampoco yo había llorado de tristeza al pelar y trocear otras cebollas. En eso llevaba razón. Sólo que ahora ocurría exactamente lo contrario. Era la cebolla quien lloraba. Le pregunté si tenía algún inconveniente entonces en que la trocease. Me dijo que no. Ese era su destino desde que fue plantada. Se despidió. La troceé. La boloñesa salió muy buena
domingo, 15 de abril de 2018
LA AMPOLLA
Hoy he corrido la Ruta de las Fortalezas. Casi cincuenta y cinco kilómetros subiendo y bajando por las colinas que rodean Cartagena. Por supuesto he terminado cansado. A ounto de tener calambres. Cuando participas en algo así hay que ser meticuloso. Vaselina para prevenir ampollas en los pies, vaselina en los pezonas y en cualquier zona de roce para qque la ropa unterior o la camiseta no se conviertan con los kilómetros en un cilicio. A lo largo de los kilómetros no henotado rozadiras, he tenido algunos calambres. y no he tenido ampollas ninguna. Y eso que en un momento del recorrido, ya avanzada la primera parte he temido que se me estuviera haciendo una ampolla en el pulpejo del dedo gordo. La clásica sensación de una pequeña piedra entre el pie y el calcetín. Lo normal es pararse, quitarse el zapato, quitarse el calcetín y mirar para ver si no es muhco, con una apósito si tiene arreglo. NO me he parado. Estaba demasiado cansado para interrumpir el esfuerzo. Al final, ya en la meta sí que me he sentado, he quitado el calcetín que no se si recuperará alguna vez su aspecto he mirado con mimo los pies. No había ampollas. En la zona del dolor solo había una bola negra. Veo poco sin mis gafas. Las he buscado. Me las he puesto. Primero he pensado en una espina clavada o una bola con pinchos. Pero con las gafas, he apreciado movimentos. Le he puesto el dedo, de su cuerpo he reconocido un frémito. Será posible. Una garrapata. He calentado una aguja con un mechero. NO recordaba bien en que sentido hay que desenroscar las garrapatas para que las cabezas no se queden en el tejido. de derecha a izquierda me ha parecido la opcion mejor. Pero cuando he pinchado con la aguja. Se ha escuchado un quejido y la bola se ha desprendido.Un hilillo de sangre se ha escurrido por la piel de mi dedo hacia el suelo. La bola ha empezado a rodar a toda la velocidad. Se ha metido debajo del mueble del salón. Lo he buscado. Por curiosidad y por salud. Tenía que saber qué me había ocurrido y estar alerta de si tenia que esperar a alguna complicación de la infestación. Me agaché miré en el hueco debajo de l mueble del salón. Lo enfoqué con el móvil y lancé una foto. La aumenté yvi un hombrecito vestido de negro. La garrapata era aun hombrecito con cara de espantado a pesar de tener todo el rostro lleno de sange. De mi sangre. Le pregunté que quién era. Mientras se relamía la sangre de las mejillas con una lengua larga y v´bífida. Me dijo que estábamos perdidos. Me interesé por quienes estaban o estábamos perdidos. La humanidad respondió serio. Entera. Poco a poco pero entera. ¿Y como piensas hacerlo? ¿Tú y cuantos más.Miles. cientos de miles. Todos los ques sean necesarios.TEndréis que rendiros y os exterminaremos" "Eres muy arrogante para ser tan pequeño.Te estoy contando el fututo tuypo y los tuyos.No admito recomendaciones de alguien tan pequeño como tú ¿Qué haces?TE voy a achafar. Si lo haces no sabras nuestros planes" "Ya está. Me habías cansado mucho. Ahora tengo mala conciencia. Y si fuera verdad. Tendría que habero hecho preso y entregarlo a las autoridades. Pero ya está. Llevaf cuidado si encontrais algo como un garrapata pegado a vuestra piel.
jueves, 12 de abril de 2018
FLUIDOS
Mucho mejor que los pisos anteriores. Mobiliario. Electrodomésticos. El suelo. La limpieza general. la orinetación y la luz. Casi perfecto. Un piso que no le importaría tener como redidencia definitiva. Y barato,sorprendentemetne barato. No lo dudé cuando lo vi. No intenté negociar. Se firmó y me quedé allí. Bajé a hacer una primera compra para que el frigorífico no estuviese exangue. Regresé ordené las cosas y pasé al sofá con la sensación extraña de no sentir aquel lugar como mi hogar, todavía. La chaise longue del sofá me arropaba. En cualquier momento podría dormirme, pero me resisitía. Un café. El olor a café haría que sintiese aquel espacio frío sin aderezos como un auténtico hogar. Una cafetera italiana, el borboteo que anuncia junto con el aroma la salida del café. Eso sí era familiar. Me levanté. Fui a la cocina me serví un cafe muy corto con unas gotas de leche en un vaso pequeño, mejor un vaso que una taza. Volví al salón. Me despisté con una escena de la tele, tropecé, y parte del café se vertió sobre el cristal de la mesa del salón. La lámina de líquido se deslizó deprisa a un ritmo uniforme hasta empapar más de la mitad del cristal hastaformar una especie de pátina sobr eel cristal. Bebi l resto del cafe de un trago y me levanté para coger un trrapo y limpiar lo que era el primer desaguisado en aquel piso. No llegue a ir. Con la luz tibia de una lamparita en el suelo, el el interior del café se iban abriendo surcos. Pensé en la tensión superficial, la fuerzsa de la interdase de los fluidos, pero no se trataba de eso. Esperé, me cambié de sentido y entonces sí pude ver que eran carateres latinos. Abajo a al derecha una firma y junto a ella la señal de una pezuña. Era latin. N sé latín. Alcancé el móvil, fuia fotografiarlo, pero mientras intentaba enfocar la mancha de café se recompuso y desaparecieron las letras. Quizás estaba más dormido de lo que pensaba. Me dejé vencer por el sueño, el primer día siempre es un dia cansado. Me desperté antes de amanecer. Me gusta. Vencer al tiempo. Descansado con todo el día por delante. Me toque´la barba. Juraría que me había afeitado por la noche y lucía una barba cerrada. Era lo mismo. Espuma de afeitara, maquinilla y agua muy caliente para abrir bien los poros. Con el agua caliente, el vapor empañó el cristal, las nubes de vapor se separaron y enfrente de su rostro aparecieron de nuevo caracteres latinos, la firma y la pezuña. Se sobresaltó. Abrió la puerta pra salir y con el aire fresco el vapor desapareció. Para comer asado, había comprado una pierna de cordero de la zona. buenos pastos, agua y sal y el calor volvería la carne deliciosa, eso sí regándola cada quince o veinte minutos con los jugos que se desperendían en la cocción. VEinte minutos. Abrió la puerta del horno. Una vaharada de vapor lo cegó con la condensación rápida del vapor en sus gafas. Los ojos le lloraban. consiguió abrirlos con tiempo de contemplar como el vapor se organizaba en sus gafas. se fijó, y de nuevo las letras en latín, la rúbrica y la pezuña. Tuvo la tentación de quitarse las gafas, las mantuvo con lam irada al frente, la letras desaparecieron de su vista cuando enfocó en lo que parecía un rostro. Ahor así se quitó las gafas. Las limpió con jabón y las secó con la camiseta. En la calle hacía viento. Una ventana golpeó dos veces contra la pared. La cerró, aseguró el picaporte y reflejado en el cristal vio el mismo rostro reflejado en sus gafas. Volvió a la habitación. Sacó sus maletas. Sacó de los armarios lo que había ordenado y abandonó el piso.
CARGOS
Miraba los movimientos de su cuenta en la pantalla del teléfono móvil. El saldo se le antojaba mermado. Revisó uno a uno. Al menos una decena de apuntes no coincidían con gastos que él recordase haber realizado. Pequeños apuntes pero continuos. Inentó buscar los detalles de la transacción pero no había ningún detalle. Cerró. Pensó. Su dinero se evaporaba . Tenía que ir a la oficina, o llamar. Tal vez no había mirado bien. Volvió a encenderlo y los pequeños apuntes seguían comiendose unos ahorros no demasiado cuantiosos. alguien le había clonado la tarjeta. Un impostor quizás en África o en Nigeria estaba dando cuenta de su dinero. Tranquilo. Mantener la calma. Todo se podrá recuperar. Es un error o una estafa. Vuelve a encender el móvil. Vuelve a entrar a la app del banco. Su cuenta se ha detenido justo cuando el saldo se ha quedado en números rojos. Nada. No le queda nada. Unos billetes en un cajón de casa insuficientes para terminar el mes. La tranquilidad se evapora. Su dinero, un dinero que siempre fue virtual, se ha evaporado. Y el banco cerrado hasta mañana. Llama para que paralicen la cuenta, pero ya no hay nada que paralizar, el saldo está agotado. Devuélvanme mi dinero. Usted se ha gastdo su dinero y quiere que el banco se haga cargo de su despilfarro. Yo no he gastado nada de eso. Estaba mirando la pantalla y las cifras corrían sin para hasta agotar todo. Tomo nota y lo comprobaremos. Estoy tieso,no pueden dejarme así. No podemos hacer otra cosa. ¿Nada?.Si tan seguro está ponga una denuncia en comisaría, si después tiene usted razón será más fácil que consiga el reembolso. Eso voy a hacer.
La comisaría queda al otro lado de la ciudad. Llueve. Es de noche. Hace frío. Todo está oscuro. Hace el alto a un taxi con la banderola verde. Se detiene. Recuerda que no tiene saldo. Le dice al taxista que siga. el taxista le hace un calvo, acelera sobre un charco que le lanza una andanada de agua que lo empapa. Caminando. Cabizbajo. Aterido y con poca fe. Le han robado. Limpiamente desde un ordenador en un lugar caliente y seco y él pasea bajo la lluvia empapado por un taxista despechado que no habría necesitado si el hacker no le hubiera robado. No hay otra. Si no recuepra su dinero tendrá que pedir prestado a sus amigos o a su madre que pensarán que ha vuelto a las andadas del vicio. Será una vergüenza. Al fondo las luces azules de la policía. Luces tristes de una ciudad nocturna. Su paso se ha ralentizado antes de llegar. sube las escaleras, casi una planta. A la izquierda dos putas esposadas en un banco de madera. A la derecha un mostrador. Se acerca esperando que alguien le diga algo. Nadie le dice nada. Espera. Triste y mojado. Porfin la agente se vuelve sin mirar. Qué desea. Me han robado el dinero de mi cuenta. DEnuncielo al banco. NO me han creido y me han mandado aquí. Rellene este formulario. No olvide poner sus datos. Me deja un boli. Tenga, ahora me lo devuleve que la noche es larga. Tome. Ya está.. L amujer teclea algunos datos en el ordenador. ¿Me puedo marchar?. No espere un momento. en cinco minutos pase por la puerta dos. El detective García quiere hablar con usted. Menos mal que alguien se interesa.
¿Es usted quien ha hecho esta denuncia?. Sí señor agente. Esta noche ha volado todo mi dinero. ¿Su dinero? sí agente mi dinero. Si no lo resuelvo veremos como acabo el mes. Siempre puede usted dar otro golpe. No le comprendo. No disimule. Hace un rato ha venido otro señor, menos mal que ha estado agil y ha sacado el dinero de la cuenta en pequeñas cantidades, si no usted lo habría limpiado. Oiga que es mi movil y sé la clave, soy el titular de la cuenta. Eso dicen todos. si fuese culpable no habría venido aquí. Eso dicen todos. Queda detenido. Agente. si colabora y nos cuenta como lo ha hecho igual podemos ser más benévolos. Yo no he hecho nada, sólo me han quitado mi dineto. Eso ya lo dijo cunado llegó. Al calabozo. Si no colabora le van a caer ocho años. Mire aqui viene el titular de la cuenta que ustes a desvalijado. Pero ese señor soy yo. No no es usted. Mírese en el espejo. No puede ser no soy yo y él si que es yo. Me da igual que se acalore. Queda detenido. Ahora le leerán sus derechos
La comisaría queda al otro lado de la ciudad. Llueve. Es de noche. Hace frío. Todo está oscuro. Hace el alto a un taxi con la banderola verde. Se detiene. Recuerda que no tiene saldo. Le dice al taxista que siga. el taxista le hace un calvo, acelera sobre un charco que le lanza una andanada de agua que lo empapa. Caminando. Cabizbajo. Aterido y con poca fe. Le han robado. Limpiamente desde un ordenador en un lugar caliente y seco y él pasea bajo la lluvia empapado por un taxista despechado que no habría necesitado si el hacker no le hubiera robado. No hay otra. Si no recuepra su dinero tendrá que pedir prestado a sus amigos o a su madre que pensarán que ha vuelto a las andadas del vicio. Será una vergüenza. Al fondo las luces azules de la policía. Luces tristes de una ciudad nocturna. Su paso se ha ralentizado antes de llegar. sube las escaleras, casi una planta. A la izquierda dos putas esposadas en un banco de madera. A la derecha un mostrador. Se acerca esperando que alguien le diga algo. Nadie le dice nada. Espera. Triste y mojado. Porfin la agente se vuelve sin mirar. Qué desea. Me han robado el dinero de mi cuenta. DEnuncielo al banco. NO me han creido y me han mandado aquí. Rellene este formulario. No olvide poner sus datos. Me deja un boli. Tenga, ahora me lo devuleve que la noche es larga. Tome. Ya está.. L amujer teclea algunos datos en el ordenador. ¿Me puedo marchar?. No espere un momento. en cinco minutos pase por la puerta dos. El detective García quiere hablar con usted. Menos mal que alguien se interesa.
¿Es usted quien ha hecho esta denuncia?. Sí señor agente. Esta noche ha volado todo mi dinero. ¿Su dinero? sí agente mi dinero. Si no lo resuelvo veremos como acabo el mes. Siempre puede usted dar otro golpe. No le comprendo. No disimule. Hace un rato ha venido otro señor, menos mal que ha estado agil y ha sacado el dinero de la cuenta en pequeñas cantidades, si no usted lo habría limpiado. Oiga que es mi movil y sé la clave, soy el titular de la cuenta. Eso dicen todos. si fuese culpable no habría venido aquí. Eso dicen todos. Queda detenido. Agente. si colabora y nos cuenta como lo ha hecho igual podemos ser más benévolos. Yo no he hecho nada, sólo me han quitado mi dineto. Eso ya lo dijo cunado llegó. Al calabozo. Si no colabora le van a caer ocho años. Mire aqui viene el titular de la cuenta que ustes a desvalijado. Pero ese señor soy yo. No no es usted. Mírese en el espejo. No puede ser no soy yo y él si que es yo. Me da igual que se acalore. Queda detenido. Ahora le leerán sus derechos
miércoles, 11 de abril de 2018
SALIR DEL ARMARIO
"¿Te has enterado?" "Cómo no me iba a enterar si habla de eso todo el pueblo" "¡Qué disparate!" "Nos estamos volviendo locos" "Si muy locos" "Quien lo iba a suponer" "Perfectos. Todos perfectos" "Ejemplares" "Y mira el ejemplo" "Se apuntan a hacer los cursillos prematrimoniales" "Y vieron la luz" "Je je je" "La luz o el lado oscuro" "Dicen que fue un amor a primera vista" "Eso no existe" "A mi me gustaría creer que sí que es posible" "Te digo yo que no existe" "Pero si tú estás soltera y al menos yo no te he conocido varón" "Eso es sólo una anécdota. Te digo que no existe. Que es imposible. Esas cosas surgen del roce, del día a día" "Eso en tu experiencia" "Experiencia experiencia no, pero he leido" "Como el cura en los cursos prematrimoniales" "Sí . ja ja" "Qué exito. Perdió a la mitad de los cursillistas" "DEsde luego, aunque dicen que el papa nuevo lo va a reconducir, va a a admitir esas cosas en el seno de la iglesia" "Me extraña" "¿Por qué?Es muy moderno." "Porque una cosa es predicar y otra dar trigo. Las cosas han sido siempre como han sido., ¿Por qué deberían cambiar ahora?" "Los tiempos" "De perversión y depravación. Mejor antes" "El caso es que se quedó sin feligreses que casar" "Tampoco lo induciría él" "No sé yo. Ese cura es muy modeeeerno" "¿Lo dices con segundas" "Y con terceras" "Qué puta eres" "Oye que yo a tí no te he insultado" "Perdona. Era una forma de hablar" "Y dicen que ahora se pasean por el pueblo y tan amigos. Como si nada hubiese pasado" "Yo los vi en los soportales. El domingo por la tarde cuando cayó el chaparrón" "En el pueblo" "Con todo el mundo. Y la gente los saludaba" "Hombre el saludo no se le niega a nadie. Son del pueblo. Buenas familias. Claro el cura les dio alas. Me han contado que les confesó. Se confesaron de forma honesta. Incluso hicieron referencia a sus deseos...impuros" "Qué horror. en plena confesión y este curita que no les corta" "Chica que la confesión es para eso para contar tus pecados" "Pero bien podían callarse alguna de esas cochinadas en la casa de dios. el cura podía haberlos reconducido. Darse por enterado y lo de siempre una docena de padrenuestros y media de avemarías. y absolución. Qué escándalo" "Señoras buenas tardes. ¿Estamos arreglando el mundo?" "Señor cura. ¿qué sorpresa no le habíamos visto entrar?" "Las he visto tan entretenidas que no he querido interrumpir" "¿Nos ha escuchado?" "Con atención" "No se preocupe que iremos a confesarnos esta misma tarde" "No tengan prisa. las absuelvo ya y les ahorro el trabajo de decir pecados en la casa del señor" "Señor cura entiéndanos es que es muy fuerte" "No es frecuente, pero lo que ocurrió es algo natural" "Natural natural no" "¿Qué ven ustedes más natural que cuatro personas vivan en un mentira sólo sustentada por no dañar a una persona a la que te une afecto pero no amor?""Lo normal" "Y que se tape una mentira con un sacramento" "Son formas de verlo" "Señoras. Sólo hay una forma de verlo. Dos hombres y dos mujeres entran en la iglesia con las parejas equivocadas. Creen que no se notaban las miradas, las palabras y los gestos. Y salieron como debían haber entrado, aunque todavía las normas de la iglesia no me permiten casarlos" "Eso es muy moderno, demasiado para un pueblo como el nuestro" "No hablen en nombre de su pueblo. nadie ha hecho daño a nadie. Cuatro personas son más felices descubriendo que su comunidad las acepta con sus deseos y su afecto. ¿Donde está el problema?" "Señor cura usted es como es. Por eso se muestra tan comprensivo" "¿Por qué no habla usted con claridad?" "No quería ofenderlo" "Si no me ha ofendido. aunque fuera cierto hice votos de castidad que es lo que se me exigía y pienso mantenerlos. Si algún día cambia lo pensaré. Hoy es como si tuviese la misma sexualidad de los ángeles" "Ave maría purísima" "Sin pecado concebida señoras. Buenas tardes"
lunes, 9 de abril de 2018
OZONO
"¿Qué miras?" "El agujero en la capa de ozono""¿Eso se ve?" "Ahí arriba" "Yo no veo nada" "Tienes que fijarte y poner mucha fe" "¿Fe en ti?" "Fe en que lo verás" "No me creas mucho, pero yo creo que ese agujero no se ve" "Yo sí. Mira desde allí hasta allí. Además el último mes se ha recuperado mucho" "Desde allí hasta allí" "Exacto" "Pues no veo nada. Nada de nada: Cielo y polución" "No lo estás haciendo con fe" "Con ninguna fe. Me están dando ganas de reír" "Me alegra mucho que te diviertas, pero nadie sabe las consecuencias que ese agujero de la atmósfera va a tener sobre la vida en la tierra" "Yo no niego lo del agujero, pero que lo veas no lo creo" "Por que no lo han dicho en los medios. Siempre le echan la culpa a los esprais, pero nunca que hay determinadas personas con una alta sensibilidad que son capaces de verlo" "Desde luego nunca lo he oído" "Pero es mucho más aparatoso y más costoso enviar satélites para localizar y medir un agujero que si me preguntasen a mi o a personas como yo, sería capaz de señalárselo cada día" "Los días nublados no" "Afirmativo. Los días nublados no podría colaborar con las autoridades en el seguimiento de algo tan importante, pero aquí hay cuarenta días nublados al año, entre pagarme para unas cañas e invertir millones de euros en un satélite hay una diferencia" "La hay. Abismal" "Es como los zahoríes, ellos son capaces de encontrar agua en un secarral, sin embargo quien busca a un zahorí para hacer un pozo. Que si estudio geológico, perforaciones o incluso de nuevo los malditos satélites. Millones de euros o dólares y el zahorí para unas cañas o por nada" "Si tú lo dices" "Claro que lo digo" "¿Y por qué no lo advertiste antes que saliese en todos lados. Por qué no llamaste a los medios para decir. Señores hay un agujero como una plaza de toros en la capa de ozono" "Una plaza es un grano de arena en relación al tamaño real del agujero un grano de arena, te insisito" "Pero no dijiste nada. Ahora está muy bien decir que lo ves cuando tood el mundo sabe de su existencia. Y sabes además: No te creo" "Comprendo tus dudas. Las comprendo . No piesnes que no los seres humanos sois" "¿Sois ?" "Somos. Los seres humanos somos incrédulos, necesitamos la demostración de las cosas. Yo no puedo demostrarlo, pero créeme. Yo veía algo. Pero no sabía de lo que se trataba. Yo el ozono, hasta que empezó aahacerse famosos con su agujero, sólo lo conocía en las tormentas, con los rayos se producen moléculas de ozono. Y tmbién en algunos tratamiento contra el dolor, pero esto muy recientemente: pero en el cielo. En el cielo yo no sabía que había ozono, pero sí que sabía que en algun lugar de la atmósfera había un enorme agujero" "Y ¿desde cuando lo sabías?" "Desde que me hice tan sensitivo, desde niño, pero fue tan progresibvo que me acostumbré" "Venga te creo" "Porque eres mi amigo" "Porque me has convencido. Porque te creo. Además se me ocurre algo. Colaborarás en mi blog. Me harás cada día un dibujo del punto del firmamento en que se encuentra el agujero. Así hab´r auna prueba. Si existe una buena concordancia, lo diremos a las autoridades y tú, y de tu mano yo nosharemos famosos" "No te permitiré que lo hagas público" "¿Pero por qué?" "Podrían venir a detruirme. Hay muchos intereses económicos. Mucho miedo al saber popular. Me ejecutarían, o me llevarían a lóbregas dependencias para saber el cómo de mi conocimiento. NO dejaré que lo hagas público o ahre´los dibujos más de forma deliberada para que nadie sea capar de encontrar coincidencia alguna" "Hola chicos ¿qué hacéis" "Yo nada. Él está observando el agujero creciente de la capa de ozono" "Jajaja. Si eso es invisible" "Claro que es invisible. Era sólo una broma"
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