domingo, 29 de abril de 2018
KILOS
Era delgada. De niña. En la adolescencia envidiaba las tetas de las compañeras más rellenas, sus culos prietos y respingones. Seca. Los pezones adheridos a las costillas y las nalgas hundidas. Ahora me acuerdo. Con la adolescencia, mi apetitio mejoró. Encontré placer en comer. Un placer que aliviaba las penas que menudeaban. La tristeza se pagaba con pan y chocolate, la melancolía con nutela, los sinsabores con mermelada de fresa y la desazón con cacahuetes y patatas fritas. Ya no era delgada. Algunas zonas de mi cuerpo no cabían en ropa que solía ponerme. Mi madre me dijo que tenía que ponerme a dieta. Yo. Yo soy...era delgada. Nunca había hecho dieta. Imposible hacer dieta. Si no dieta, ejercicio. ¡Qué pereza! ¡Qué fatiga!¡Qué cansancio! ¡Qué dolor! ¡Qué hambre!El frigorífico. Los estantes en la cocina. Nutela, patatas y frutos secos. Un litro de cocacola y de postre flan. Kilos. El cuerpo ensanchaba, se insuflaba en los brazos y los muslos, plegando la piel entre los flóculos de grasa.La ropa, mi preciosa ropa no me cabía. pero no era importante. Siempre tenía calor. En invierno y en verano. Mucho calor. Tenía que beber a todas horas. La cantidad de agua superó todos los límites, meaba cada diez minutos. Me analizaron la orina y descubrieron que era diabética. No pasaba de ahí. Una solución. Eso pensaba mi madre. Un balón o una cirugía de bypass. ¿Y la comida cuando?. Adelgazar para qué. No poder comer. Olvidarme del único consuelo que me quedaba en mi vida todavía corta. Me llevaron al mejor especialista, al Dr Luján. Garantizaba reusltados, un estómago como el de un bebé. No necesitaría comer. Eso me puso triste. Compré una bolsa de patatas extragrande y me senté en el sillón de la esquina del salón a comer. Puñados de patatas que se convertían en dos giros de la lengua en una masa salada llena de azúcares y sabores. Deglutía y otra más. El sillón se se quedó pequeño. Un día a la vuelta del baño, un brazo se quebró, con el la pata y el sillón colapsó, todo. Menos mal que no me rompí nada. Rulé unos metros, me apoyé en el marco de la puerta y conseguí levantarme por mi misma. Mi madre acudió. Le pedí otro sillón parecido, pero más grande, a mi sillon favorito . Se negó. Antes debía adelgazar cincuenta o cien kilos, como si eso fuera fácil. Me contenté con un taburete por el que chorreaba la grasa de mis nalgas y la de mis muslos cubiertas por mi túnica eterna. Mis sobrinos empezaron a pasar el día en casa cuando mi hermano se quedó solo. Los niños pequeños se sentaban sobre mi, me alimentaban, se dormían sobre mi cuando buscaban el calor en los días fríos. Er aagradable. Me estaba convirtiendo en un sillón. Si se dormían me levantaba y los acostaba, pero depués mis rodillas ya no me permitían levantarme y permanecía día y noche sentada en el taburete que se había acoplado a mi cuerpo como un piercing enorme. Un día llegaron los niños corriendo. Un portazo. Corrieron hacia mi, saltaron sobre mi regazo, estaba dormida, no los esperaba y me golpeé la cabeza contra el aparador a mi espalda. Lloré de dolor. Los niños se asustaron. No les dije nada ni siquiera cuando perdía el control de mi cuerpo. No notaba nada, las fuerzas se diluyeron, incluso dejé de ver. Solo podía escuchar y asi sentir un corazón que se fue parando. Pero seguí oyendo. Nadie en la casa se extrañó de mi inmovilidad. Los niños se acostaban sobre mi y a veces pasaban toda la noche confortables entre mi grasa mullida, pero no comía, y no porque no estuviera triste, no podía, me moría de hambre y no podía comer. Pasaron los días. Los niños dejaron de acostarse sobre mi porque no encontraban la postura en un cuerpo que se consumía. Cuando los niños dejaron de usarme, ya no serví para nada. Un sillón de una tapicería tan arrugada con un solo pie de un taburete incrustado era un diseño horrible. Ni los niños ni mi madre parecían recordar que en un tiempo ese mueble fue su hija y fue su tía. Llamaron al teléfono que había junto a los contenedores para que pasaran a recogerme. Me dejaron junto al contenedor de basuras a las ocho. Varias personas, algunas horribles, se interesaron por unos muebles de segunda mano que se pudieran reciclar. Nadie se decidió. Alguno incluso me pellizcó. A las nueve un vecino de otro bloque bajó un frigorífico. La puerta medio descolgada se abrió. desvencijada y retorcida tenía un bote de nocilla volcado en una se sus lejas. El contenido, flluido por el calor goteaba y caí directo sobre mi cabeza, chorreaba y se intrroducía entre mis labios. Ese sabor a chocolate, aunque pasado y un poco ácido comenzó a reanimarme. Tuve algunas sensaciones en los brazo, y en las piernas. Una vuelta a la via aunque algo más delgada. Llegó el camión. Los operarios cerraron la puerta del frigorífico y la ataron con cinta de carrocero para que no se volviese a abrir. Me quedé más débil y más desilusionada, mi regreso a la vida se había visto frustrado. Nada me interesaba ya.
viernes, 27 de abril de 2018
LA FISIO
"Buenas noches" "Benas noches" "Ha tardado usted en contestar" "Aun no era la media noche" "Por dos minutos" "Por dos minutos aun no era la media noche. Su cita era a medianoche" "Sí a las doce. Ya me insistió su secretario" "Entonces está usted hablando de mas" "Pero si la cita es a media noche y usted está ahí, ¿Qué le costaba dejarme pasar? Seguro que tiene una sala de espera mucho más confortable que esta noche tormentosa. Me he calado. Mi contractura me está matando" "Yo pongo las normas" "Pero yo le pago" "Aun no ha pagado nada. Está a tiempo de marcharse" "No se enfade. Estoy nervioso. Llevo varios días sin dormir bien por culpa de mi contractura" "¿Entonces va a entrar?" ""Me gustaría. Me han dicho que usted es la mejor. Aunque no es muy popular" "Admito a pocos clientes. Sólo casos desesperados" "Lo sé. También sé que en esos no ha fallado nunca" "Me halaga que se haya informado tan bien" "No sabe el año que llevo" "Esos dolores de la espalda alta entre ambas escápulas son muy molestos, sobre todo cuando se sienta y escribe al ordenador" "Exacto. ¿Y usted como lo sabe? No recuerdo haberselo contado" "Hace demasidas preguntas" "¿NO v a encender la luz?" "La luz dispersa la energía. TRabajo en la oscuridad, centrado en el lugar del problema. Es mejor sin luz. Acuéstese ahí" "¿Eso son cañas?" "Cañas secas sí" "¿Me quito algo?" "Todo" "Es en la espalda" "Cuando digo todo, me refiero a absolutamente todo. Me está cansando" "Adonde va. No me deje solo. ESto está muy oscuro. Hay cosas que se mueven a mi alrededor. Vuelva por favor" La puerta que se había cerrado se volvió a abrir. Un candil con una luz tenue que oscilaba con una respiración estertorosa oculta bajo un velo negro. El resto del cuerpo desnudo, una piel blanca, unas hechuras delgadas con arrugas resecas por cada rincón. Blanca o traslúcida. Caminando lento, pausado con la espalda mucho más recta que los ochenta, noventa o cien años que podía tener. Se puso al lado de él. Se encaramó en un taburete y se sentó encima de su espalda a la altura de la cintura. Dejó el candil a la derecha se cuerpo a la altura exacta de la contractura. Estaba espantado sintiendo el sexo reseco de la anciana sobre su espalda. Giró la cabeza y trató de hablar pero la mano sarmentosa con uñas largas le sujetó y le clavó el rostro contra el lecho de cañas. Podría haberlo asfixiado. Lo habría hecho si no hubiese sentido su derrota y humillación. La oyó chistar junto a su oreja.mientras soplaba sintió la salivilla salpicar su oreja. Y comenzó el masaje. Intenso sobre las fibras musculares que formaban un nudo entre la escápula y la columna. Cada vez más intenso. Masaje. Masaje. Dolor. Y las uñas se clavaban en la piel. Fue a quejarse y la abuela le chistó . Quizo moverse y con la otra mano le clavó las uñas en el cuello perforó la piel y el hueso y llegó a la médula. Dejó de sentir del cuello hacia abajo. Con el reflejo de un relámpago en la ventana pudo ver los dedos de la mano izquierda de la anciana clavados en su cuerpo, urgando en su carne, Buscando algo dentro de su cuerpo. Sin dolor, sentía curiosidad, curiosidad por no sentirse morir con una mano completa retorciendo las víceras de su cuerpo, sin tos, sin vómitos de sangre, sin un solo estertor. Y de repente un quejido , un grito muy agudo como de un gato pero de un timbre mucho más desagradable. Un grito penetrante que le dolió más que la penetración de las uñas en su carne. Un nuevo rayo iluminó los ojos verde esmeralda de dos critauras del tamaño de un gato, pero de rostros horribles y dorsos alados con membranas. Las criaturas huyeron. Las manos de la vieja salieron de su cuerpo. La piel se cerró a su paso. Empezó a sentir las piernas. La anciana cayó vencida y se tumbó en su dorso. Esperó seis horas a que despertara. Ya no sentía dolor de espalda. La mujer despertó, se levantó, se vistió, caminó arrastando los pies hacia el cuarto por donde había salido. Sin dolor le preguntó " No me duele. ¿Qué le debo?" "La voluntad. Era más grave de lo que parecía". Volvió a casa con las primertas luces del sol ya sin dolor.
EL CONTENEDOR
Bajar la basura. Podría haberlo dejado para mañana, como vengo haciendo desde hace una semana. Pero hoy no. En realidad no es posible. Los restos de sandía, las tripas del pescado y las espinas fermentan. Mañana el olor sería insoportable. No hay opción. tirarla por la ventana tampoco. Pudo ser una vez que vine borracho y la arrojé, pero imposible repetirlo, los vecinos me tienen ya enfilado. No quiero darles nuevos motivos. Bajo. El contenedor subterráneo está a la vuelta de la esquina, pero me da tanta pereza... Hace calor. Cien metros. Insoportable. Pongo en mi mente el olor que desprendería después de una noche bochornosa. El primer contenedor está lleno, no cabe ni una bolsa más. Bordeo los enseres que mis vecinos han bajado. En el otro hay hueco. Subo el asa Introduzco la bolsa en el cuenco y lo bajo. Escucho un ay. Levanto el asa y miro entre los resquicios al fondo. Me habré confundido . Alguna rata o un gato. "¿Cómo tiras botellas aquí idiota? Las botellas de vidrio se reciclan en el contenedor verde. Me has despertado y me has dado en la cabeza" "¿tú quien eres?" "La persona a quien has estado a punto de partir la cabeza. Estoy sangrando Dios. Estoy sangrando" "No era mi intención hacerte daño" "Lo del reciclaje no va por ti" "A veces si" "Pocas veces. En los últimos dos meses ni una sola vez" "¿Y tú como lo sabes?. Eres un policía ocupado de controlar el reciclaje?" "No lo soy" "Y sin embargo llevas el control de mi basura" "Cada uno lleva el control de su casa o de su trabajo como puede" "¿Vives ahí abajo" "vivir vivir no, pero estoy aquí abajo desde hace un tiempo.Quizás demasiado" "Y no sales de ahí" "¿Para qué?" "No sé. Para vivir como otros seres humanos" "¿Como tú?" "Por ejemplo" "Tu vida es una mierda" "Oye oye. ¿Y tú como lo sabes?" "Por tu basura. Tu vida es un mierda enorme" "Tanto no" "La mierda más grande del mundo" "Me parece que en comparación con la tuya salgo ganando. Vivir en un contenedor subterráneo de basura no es un alojamiento ideal ni mucho menos" "No te confundas. Tengo de todo. vivís en una civilización del derroche. ¿tienes prisa?" "NO" "¿No sientes curiosidad?" "No mucha" "Dime la verdad. Estás muy intrigado. Te lo noto" "En absoluto" "Tu tono te delata" "De acuerdo . Un poco de curiosidad sí que tengo" "Quieres ver esto" "No sé. Pero no quepo por aquí" "Puedo subir toda la plataforma. Espera. Puedes bajar""Está muy oscuro. ?¿Está muy alto?" "NO. Dejate caer. Menos de un metro" "No veo nada" "¿Has cenado?" "No" "¿Qué quieres cenar?" "Huele mal" "Pronto te acostumbrarás. Te apetece pizza, o prefieres ensalada" "Pizza no estaría mal" "A las nueve y media" "Pero si no has llamado" "Vendrá a las nueve y media. Un individuo delgado y encorvado llega siempre con una caja y la mitad de una pizza margarita a esa hora!" "Vamos" "¿Hora?" "Nueve veintiocho" "Puntual Atento que no se abra la caja" "La tengo. Huele muy bien" "Come . Yo no tengo mucha hambre" "Está muy rica" "¿A que ya no notas el olor?" "NO" "Termina pronto que enseguida vienen del super con los postres pasados de fecha" "A ver si nos intoxicamos" "No pasa nada sólo son uno o dos días. Atento. Ahí. Mira qué rico , hoy incluso arroz con leche" "¿No habrá un tiramisú?" "Pues sí. Aquí lo tienes" "¡Qué rico! Sabes, no se está tan mal aquí" "NO me falta de nada" "La luz del sol" "Eso sí un poco. ¿Te quieres quedar ?" "Me lo estoy pensando" "En fiestas es todavía mejor, y sin tener que trabajar ni un minuto" "Es tentador" "Serás mi mejor amigo" "Vale si es así me quedo. ¿qué desayunamos mañana?"
miércoles, 25 de abril de 2018
EL LAGO
En Zurich el agua del lago se volvió rosa. No un rosa casi blanco, sino un rosa fuxsia intenso y fosforesecnet een las horas del atardecer. Lo sorprendente es que nadie recordaba el momento en que ocurrió. Unos decían que fue el martes, otros el miércoles, y otros insitían en que ni siquiera se habían dado cuenta, de hecho cuano se enteraron se acercaron masivamente a la rivera del lago y admiraron el fenómeno. Vino el tiempo de las noticias. Todos los telediarios se abrían con la imagen rosa fuscisa de las aguas del lago. Imágenes sin palabras que hablaban por sí mismas. Después vino el momento de los científicosy los expertos que elaboraron teorías. Bacterias oxidativas dijeron algunos espoleadas por el calor del cambio climático. Algunos historiadoresencontraron un evento similar en el siglo I después de Cristo bajo la dominación romana. Otros historiadores, sin embargo lo rebatieron con argumento muy poderosos. Aun otros juraron haber enocntrado signos inequívocos de contaminación química en el lago. Se clausuraron todas las industrias sospechosas hasta disponer de los análisis de las aguas. Y los análisis vinieron yno encontraron ningún producto tóxico conocido. Los submarinistas se sumergieron y , desde la psuperficie hasta lasismas más profundas, el resultado fue óptimo. La vida animal y vegetal no se había resentido. Desmontadas las dos teorías de partida, los paseantes y correadores de alrededor del lago repararn que hacia el Sur, en las cumbres de los Alpes, las nieves también tenían el color fucsia de las aguas del lago. Quedaba claro que el origen era el deshielo de la nive rosa, pero en los debates se concluyó que eso so lo desviaba el problema, pero nada aportaba a la solución, salvo que las nuevas nieves llegaran prístinas al suelo. Eso tranquilizó mucho hasta que alguien propuso horadar los glaciares paraanalizar los estratos del fondo. También eran rosa fucsia. Esas nieves fósiles en contacto con la roca, también habían cambiado su color.Habían pasado suficientes días para comprobar que la vida seguía a pesar del cambio de color de las aguas y laas nieves. Todavía quedaba la reserva del futuro. Podría ocurrir como con la radiación, sin efectos en el corto plazo, pero mortal con el paso del tiempo. Se estableció un sistema de alertas. in causas, sin tratamiento, nadie podía garantizar el futuro. tocaba esperar que las aguas, que las nieves se aclararan. Podía llevar años o siglos. O esperar a que cayeran las primeras víctimas, un goteo, quizás se quedase ahí o quizás no, lo que supondría el final de la humanidad. Laespera se hizo tedio.Las crónicas aburridas. Los análisis ineficaces. Hasta desaparecer de los medios. Del todo. El rosa se convirtíó en un color cotidiano. en un parque alguien miró al cielo. el cielo era rosa de un rosa intenso. Un rosa fucsia. Esa era la causa del color de las aguas y de las nieves.
CHAMPAN Y ORFIDAL
Solo. Un día te encuentra con que todos se han ido. O no sabes si se han quedado y el que se ha marchado has sido tú. El resultado el mismo. Un horizonte que se extiende a los cuatro puntos cardinales.Nunca habías reparado en que existese un horizone, y ahora existen al menos cuatro que se funden y un cielo infinito. Y hay un mar gris plomo a pesar de un día soleado. Una maleta sin deshacer. Unas sábanas revueltas después de una noche durmiendo solo. Dormir un sueño en una noche de vigilia. Sudor frío. Y espasmos. Llanto inhibido y una brújula desnortada. Silencio, por dentro y por fuera. Más silencio.Más aburrimiento. Desganas de todo. Desganas de vivir. El entramado se cayó. Un entramado endeble, vencido por los vientos., por las mareas y sobre todo por los silencios. Una puerta se cerró sin golpes. Un efecto de succión. Un cordón umbilical que se parte. Adentro el calor. Afuera frío. El futuro previsto adentro. La nada afuera. sin esperanza.El reloj de repente se detiene.Una hora infame grabada a fuego en la piel, en la grasa, en el músculo, en el hueso y en el alma. Si vieras la herida podrías restañarla, o al menos intentarlo. Temblores. Falta de aire. Noches de insomnio. Impulsos aplacados. Ahora qué. Ahora qué. Caminar hacia adelante incluso cuando sientes que das pasos hacia atrás. Pero tantas noches sin dormir hacen que las fuerzas flaqueen. Y el mar. Las olas. Los recuerdos. Las distancias pequeñas. Los olores. Y el sabor. La tristeza y los sorbos de alegría puede ser que quedaran atrás. Sombras. Noche. Días. Sombras. Noche. No sabes si has dormido. No sabes si has bebido. No sabes si has comido. Tienes hambre y tienes sed. Hiedes. Suena el timbre. Los ecos agudos atronan en tu cabeza. Nueva llamada. Una cara conocida. Una voz conocida. El mundo no ha desaparecido. Todo sigue ahí. No eres un superviviente de un mundo que no merecería ser vivido. Luz. Entre la niebla. ¿Qué haces?. Te vienes conmigo. Me voy. Sombras y luces. Tristezas y alegrías. Insomnios rotos con pastillas de orfidal. Y la vida amanece por el resquicio de una puerta. El calor derrite el hielo. El corazón hibernado comienza a latir. Pop. Pop. Pop. Pop. Un día la cara se relaja y vuelve la risa, suave, sin querer, como un intruso no deseado, la risa, la sonrisa se abre un hueco y se queda. Una noche es consciente. La risa ha vuelto. NO recuerda después de cuando. Pero está ahí. Champán. Cualquier evento requiere una celebración.Champán. Corriente. O cava. Descorcha. Y el estallido del champán, el tapón expulsado hasta el techo le evoca el timbre que lo devolvió a la vida. Ríe. Pero todavía no viene el sueño. Champán, brindis y orfidal.
miércoles, 18 de abril de 2018
EMBARAZOSO
"¿Me ha llamado?" "Pasa Lola" "Ya se ha enterado" "Siempre nos enteramos. Las mujeres no sabéis mantener un secreto" "Alguna zorra se habrá chivado" "Tienes mala boca" "Sólo describo" "Mala boca. Eso no me gusta" "Lo siento entonces" "Lo del mal carácter podría pasarlo por alto, pero lo otro..." "Una cosa trae la otra" "No te alteres que en tu estado" "A mi hijo le dará igual si su madre tiene carácter. Quizás se sinta orgullosa""No seas chula, que ahora te vas, pero despues querrás volver cuando tu situación cambie. Lo del pan debajo del brazo es un camelo. Lo sabes verdad" "Lo sé. No va a ser el primero" "Lo siento" "Tengo mala memoria. Trabajas bien. Eres puntual. No te entretienes en chácharas. Si no fuese por esto podríamos haberte ascendido. El sueldo de una encargada es mayor" "Alo mejor si me lo hubiesen dicho" "No podemos andar anunciando como va nuestro personal. Es mejor dejar hacer, observar, quitar las manzanas podridas, podar los grupos. Hemos hecho bien en no decirte nada. Tú sola nos has fallado" "Quedarse preñada no es fallarle a nadie" "Una baja por maternidad no es barata. No estamso para pérdidas con los márgenes tan ajustados con los que trabajamos. Todo esto del mercado mundial es una mierda. Precios de mierda. Exigencias máximas y sueldos también de mierda" "Por lo menos lo tien claro" "No es difícil, pero es lo que hay" "Usted sabrá" "De lo mío sé. Te lo aseguro y tú de lo tuyo, pero lo tuyo es menos rentable" "Mucho menos" "Eres muy atractiva. ¿Seguro que quieres tener ese niño?" "Gracias por lo de atractiva. No lo sé, pero creo que sí que me gustará, aunque el padre sea un explotador hijo de la gran puta" "No te pases" "Es una descripción ajustada. Se podría poner en un diccionario" "Si no fueras tan arisca" "Si no fuera tan arisca qué" "Nada" "Qué no se quede a medias" "Te podría ir mejor" "No me quejo de como me va" "No me hagas reír" "No es un chiste. No me quejo. Me sobran cojones para criar a mis hijos" "Esa boca" "NO boca ni pollas. Cojones, como los del caballo de Espartero y no como otros" "¿Qué insinúas zorra?" "Se equivoca de mujer. Se equivoca de palabras" "Perdón. Me he calentado. Eres mal hablada y agresiva" "Nunca me he escondido" "Me he equivocado de palabras pero tú te equivocaste de..." "¿De qué?" "De..." "De hombre" "Sí, de hombre. El hombre equivocado" "Yo creo que no. No creo que me equivocase de hombre ni de nada. Me gustó. Fue amable, cortés y desinteresado" "Y ahí estás sola y a punto de ser despedida. TE equivocaste" "Tú habrías sido un acierto" "¿Tú que crees?" "Que voy a parir a tu nieto" "Zorra" " Será un zorrito o una zorrita entonces" "Vete de mi vista" "DAme la carta de despido" "Vete por favor. TE lo ruego. Necesito estar solo" "Vuelvo entonces mañana a trabajar" "Sí. Pero vete ya. Déja,e solo. Espera" "Dígame" "Cuida de esa criatura" "Lo voy a hacer. Eso no lo dude"
martes, 17 de abril de 2018
JUDAS
"El lo sabía. Cómo no lo iba a saber si era el hijo de Dios. Lo supo siempre. Pero callaba. No quería contar el final de la historia. Hacer spoiler de su propia exégesis. Era discreto el tío.Desde pequeño, milagros los justos, y sería por poder, el que le diera la gana, pero lo justo.paciente hasta llegar su momento. Y la labia. Cómo convencía, dejabas lo que estuvieses haciendo y lo seguías. Ciego y mudo, por su luz y sus palabras. No recuerdo el día preciso que lo conocí, cuando caí subyugado por su talento. Me sentí bien. En mi sitio, pero segun fue habiendo más apóstoles el ambiente, no lo voy a negar se fue enrareciendo. cuando hay un líder tan carismático, con tanto encanto, tanta tirada, tanto arrastre personal, todos los seguidores aspiran a ser el favorito, y todos no pueden ser favorecidos por la atención del maestro. en eso era muy humano. su Pedro. Siempre su pedro. Pedrito por aquí Pedrito por allá. Qué gracioso que es mi Pedro. Que mira lo que ha dicho mi Pedro. Qué bien pensado Pedro. Como Pedro no puede venir dejamos la última cena para otro día. Eso no, pero si no hubiese podido venir, el maestro habría muerto en ayunas, seguro seguro.No se podía soportar. Y no era yo el único. Envidia. sí. De la mala. para eso se inventó la confesión. Y después a seguir envidiando al preferido. Por qué tenía que ser él la piedra sobre la que edificar su iglesia. Por qué, por el nombre, Pedro, piedra qué casualidad. Yo podría haber edificado su iglesia no en Roma, ese pueblo de bárbaros, sino aquí en Galilea. La iglesia de Israel que se extendería por toda la tierra. Roma. Tuvo que ser Roma, y todo por jorobar a los romanos, que el jefe aunque no lo reconociese les tenía mucha manía. No los podía soportar. para mí que tenía un poco de pelusilla conque los dioses romanos tenían acceso a diosas y a humanas, y el ya adivinaba el futuro que le esperaba en nuestro cielo cristiano, mucho más prístino pero aburrido. Pero así quedó la historia, yo lo vendí por un puñado de monedas. Como si los romanos no supiesen ya donde estaba el maestro. Lo sabían, hasta el último detalle, y no por mí, si yo hablara, la Biblia tendria que reescribirse, pero quedó que fui yo el traidor el que lo vendió por un puñado de monedas. Yo. Necesitaré yo monedas. Rico rico no soy, pero una pequeña fortuna sí que poseo. MOnedas. Solo unas monedas. Si yo hablara. Pero me callaré. De quésirve cambiar la historia. Vale. Fui yo. Lo que quieran. Yo vendí al maestro, y el otro en la gloria. Y Pedro que lo niega tres veces antes que salga el sol. ¡Qué bonito está eso! No quería piedra maestro, toma piedra. Tres veces. Tres, antes que cantase el gallo, muy tristecito, mucho llanto y muchos pucheros pero te negó para salvarse. La piedra, piedra sí, pero pómez, piedra pómez, si hubiese sido yo habría sido de pedernal, no te habría negado ni una, ni una maestro, con lo que yo te quería. Y tú lo sabías, si lo sabías todo, no ibas a saber esto también, y te dejaste y Pedro, la piedra. y yo la traición. Así es la vida, y acaso no fui yo quien más te amó. Veinte monedas. Ya te habían traicionado, uno de nosotros , y no fui yo, pero estaba escrito que yo tenía que llevarme la culpa. Hágase en mi según tu palabra. Amén"
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